En el departamento las mujeres destinan 9 horas y 14 minutos diarios a estas actividades, frente a 3 horas y 49 minutos de los hombres.
En Cundinamarca, las mujeres dedican entre dos y tres veces más tiempo que los hombres al trabajo no remunerado, según los resultados departamentales de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2024-2025, publicados en agosto de 2026.
Esta diferencia coincide con una situación analizada este 23 de septiembre en El Dorado Radio por la politóloga Liliana Castañeda: las mujeres han ingresado al mercado laboral sin dejar necesariamente las responsabilidades domésticas y de cuidado.
La medición corresponde al periodo comprendido entre septiembre de 2024 y agosto de 2025 e incluye actividades domésticas y de cuidado no remuneradas y labores conexas. Por esta razón, las 9 horas y 14 minutos no corresponden exclusivamente al cuidado directo de niños o adultos mayores.
“Lo que antes era una jornada sin remuneración se ha convertido en doble o hasta triple jornada”, afirmó Castañeda. La especialista explicó que el ingreso de las mujeres al mercado laboral se ha combinado, en muchos casos, con actividades como preparar alimentos, mantener la vivienda y atender a otros integrantes del hogar.
Para Castañeda, las condiciones del territorio también deben considerarse al analizar estas cargas. En las zonas rurales mencionó el acceso al agua y señaló que la disponibilidad de jardines infantiles, servicios de salud y atención para personas mayores puede incidir en el tiempo requerido por las familias para resolver sus necesidades cotidianas.
La especialista planteó que la discusión no debe limitarse a convertir el cuidado en una actividad remunerada. Según explicó, también requiere distribuir estas responsabilidades dentro de las familias y contar con redes comunitarias, infraestructura y servicios para atender a niños, personas mayores y quienes necesitan asistencia.
Los resultados departamentales de la ENUT permiten observar por separado la situación de Cundinamarca. La encuesta mide el tiempo que las personas de 10 años y más destinan al trabajo remunerado, al no remunerado y a actividades personales, lo que permite analizar cómo se distribuyen estas tareas dentro de los hogares.








