Más de 22.103 habitantes de Zipaquirá se beneficiarán con la construcción del Colector Pluvial de la Calle 4, una obra que permitirá mejorar el manejo de las aguas lluvias.
La modernización del sistema de alcantarillado en Zipaquirá ya alcanza el 50 % de ejecución y promete cambiar la forma en que la ciudad maneja las lluvias, uno de los dolores de cabeza más frecuentes en temporada de lluvias.
Según información oficial, se están instalando 1.212 metros de tubería de gran capacidad —entre 60 y 80 pulgadas— diseñadas para conducir grandes volúmenes de agua. La clave del proyecto está en separar las aguas lluvias del alcantarillado sanitario, una solución técnica que evita que el sistema colapse y que el agua se devuelva hacia las viviendas.
Con esta red independiente, el flujo de lluvia será dirigido directamente hacia la quebrada El Amoladero, lo que ayudará a reducir encharcamientos, proteger el estado de las vías y mejorar la movilidad en zonas que ya han sido intervenidas.
El impacto se sentirá especialmente en el centro de la ciudad y en sectores como Algarra, San Pablo, Julio Caro y Las Villas, donde históricamente las redes antiguas no daban abasto. La apuesta es clara: menos calles inundadas y más tranquilidad para quienes viven y se mueven por estas zonas.
Más de 22.103 habitantes de Zipaquirá se beneficiarán con la construcción del Colector Pluvial de la Calle 4, una obra que permitirá mejorar el manejo de las aguas lluvias, conducir el caudal de forma adecuada y reducir inundaciones, encharcamientos y afectaciones a la movilidad, especialmente durante temporadas de fuertes precipitaciones.








