El coronel (r) José Espejo defendió en El Dorado Radio el voto de militares y policías activos, pero consideró que debe mantenerse la prohibición de participar en campañas y debates partidistas.
Permitir que militares y policías en servicio activo voten no implica que las instituciones a las que pertenecen participen en política. Esa es la posición del coronel (r) José Espejo, quien en entrevista con El Tren de la Mañana, de El Dorado Radio, defendió la posibilidad de reconocerles el derecho al sufragio, pero manteniendo las restricciones frente a campañas, partidos y deliberaciones políticas.
Actualmente, el artículo 219 de la Constitución establece que los miembros de la Fuerza Pública no pueden ejercer el sufragio mientras permanezcan en servicio activo ni intervenir en actividades o debates de partidos o movimientos políticos. La legislación electoral también contempla su exclusión del censo mientras se encuentren en esa condición.
Espejo planteó que debe diferenciarse entre la neutralidad política de las Fuerzas Militares y la Policía y la decisión individual que puede tomar cada uno de sus integrantes como ciudadano al momento de votar.
“Una cosa es que la institución como tal no participe en el debate político ni se incline por uno u otro candidato y otra que, en su fuero interno, un militar pueda decidir quién representa sus intereses como ciudadano”, explicó.
Uno de los principales cuestionamientos frente a una eventual reforma está relacionado con la estructura jerárquica de la Fuerza Pública y el riesgo de que un superior pueda intentar influir en la decisión electoral de sus subordinados.
Frente a esta posibilidad, Espejo sostuvo que cualquier orden dirigida a favorecer electoralmente a un candidato sería ilegal e ilegítima. También señaló que existen mecanismos para denunciar eventuales presiones, aunque reconoció que las garantías para preservar la libertad y el secreto del voto deben ocupar un lugar central en cualquier discusión sobre una reforma constitucional.
El tema ya ha llegado al Congreso. En 2025 fue radicado en la Cámara de Representantes un proyecto de acto legislativo que pretendía modificar la restricción constitucional y permitir el sufragio de los integrantes activos de la Fuerza Pública, iniciativa que finalmente fue archivada.
En ese momento se estimó que una reforma podría habilitar para votar a cerca de 450.000 militares y policías activos, lo que incorporaría un nuevo grupo de electores al censo y abriría interrogantes sobre las condiciones necesarias para garantizar que puedan ejercer el sufragio sin interferencias derivadas de la estructura de mando.
Espejo consideró que una eventual nueva discusión debe darse en el Congreso y contar con la participación de integrantes activos y retirados de la Fuerza Pública, organizaciones de veteranos y expertos constitucionales.
El debate enfrenta así dos principios: el derecho individual de militares y policías a participar mediante el voto en las decisiones democráticas del país y la obligación constitucional de preservar la neutralidad política de las instituciones armadas. Cualquier cambio requeriría modificar la Constitución y establecer garantías para impedir que el ejercicio del sufragio derive en participación partidista o en presiones políticas dentro de las unidades.








