Darío Hidalgo, experto en movilidad urbana, afirmó que el Metro de Bogotá y el RegioTram tendrán efectos en tiempos de viaje, desarrollo urbano y sostenibilidad.
El Metro de Bogotá y el RegioTram de Occidente generan más de 21.000 empleos durante su etapa de construcción y representan una de las mayores inversiones en movilidad pública para Bogotá y Cundinamarca.
Así lo explicó Darío Hidalgo, profesor de Transporte y Logística de la Pontificia Universidad Javeriana y experto en movilidad urbana, durante una entrevista en El Dorado Radio.
El académico analizó los efectos que tendrán estos proyectos férreos en una región que se aproxima a los 10 millones de habitantes y que enfrenta retos crecientes en tiempos de viaje, conectividad, competitividad y calidad de vida.
Según Hidalgo, Bogotá y los municipios de la Sabana atraviesan un momento clave en infraestructura de transporte, debido a la construcción de la Primera Línea del Metro y del RegioTram de Occidente.
“La inversión en transporte transforma la calidad de vida y el empleo”, afirmó Hidalgo al señalar que estas obras no solo tendrán impacto en los desplazamientos diarios, sino también en la economía durante su fase de construcción.
El experto indicó que la Primera Línea del Metro emplea actualmente cerca de 17.500 trabajadores, mientras que el RegioTram de Occidente genera alrededor de 4.000 empleos directos.
A esto se suman los encadenamientos productivos relacionados con servicios, comercio y logística.
Hidalgo señaló que uno de los principales beneficios de estos sistemas será la reducción de los tiempos de desplazamiento.
En el caso del Metro, la velocidad de viaje permitirá disminuir recorridos dentro de Bogotá. Por su parte, el RegioTram de Occidente ofrecerá una alternativa para quienes se movilizan diariamente entre Facatativá, Madrid, Mosquera y la capital del país.
El académico también destacó que estos proyectos pueden contribuir a reducir la siniestralidad vial, las emisiones contaminantes y las brechas de acceso al transporte para estudiantes y trabajadores.
A su juicio, la movilidad sostenible debe ser uno de los ejes de la planeación urbana de Bogotá y Cundinamarca, con sistemas férreos conectados a ciclorrutas, andenes seguros y transporte público integrado.
Otro de los retos señalados por Hidalgo está relacionado con el crecimiento urbano alrededor de las futuras estaciones.
Según explicó, los planes de ordenamiento territorial deben promover desarrollos compactos y bien conectados, para evitar la expansión dispersa de la ciudad sobre áreas agrícolas o ambientalmente protegidas.
Finalmente, Hidalgo sostuvo que las experiencias internacionales muestran la importancia de mantener inversiones sostenidas en transporte público y movilidad sostenible.
“Lo que vemos en países como China es una prioridad permanente a los sistemas de transporte ferroviario y a la movilidad sostenible”, afirmó.








