Las jornadas de suministro continuarán durante los primeros días de octubre en Puerto Salgar, Villeta, Apulo y Fúquene.
Más de 97.000 habitantes de Cundinamarca han recibido 16,8 millones de litros de agua potable como parte del plan de choque de Empresas Públicas de Cundinamarca, EPC, para atender las dificultades de abastecimiento.
La operación suma más de 268 atenciones y cerca de 700 días de servicio y combina el suministro directo mediante carrotanques y equipos de bombeo con obras para mejorar la captación, conducción, bombeo y almacenamiento en los sistemas de acueducto.
En el componente de suministro directo, los municipios con mayores volúmenes de agua recibida son Viotá, con 2.650 metros cúbicos para 9.238 personas; Tocaima, con 2.861 metros cúbicos distribuidos durante 182 días de operación; Apulo, con 5.370 metros cúbicos para cerca de 4.900 habitantes; y Facatativá, con 1.558 metros cúbicos para 10.625 usuarios.
En Caparrapí y Villeta, que permanecen en alerta roja, se han entregado más de 1.900 metros cúbicos de agua potable para atender a más de 32.500 personas.
Según EPC, la operación continuará durante los primeros días de octubre con nuevas brigadas de carrotanques en Puerto Salgar, Villeta, Apulo y Fúquene.
El segundo componente corresponde a las intervenciones de infraestructura. En Viotá se destinan más de $534 millones para rehabilitar el paso elevado del acueducto urbano, intervenir la bocatoma y la línea de conducción, además de disponer de un carrotanque en comodato durante tres meses.
En Caparrapí, la inversión es de $132 millones para instalar una motobomba tipo lapicero y suministrar 1.350 metros lineales de tubería de dos pulgadas.
En Villeta se entregaron 10 tanques de almacenamiento de 2.000 litros y 1.500 metros lineales de tubería de polietileno, con una inversión de $58 millones. Guaduas cuenta con una intervención de $143 millones para sustituir 160 metros lineales de tubería de conducción en la vereda Galán Alto y rehabilitar el canal en concreto sobre la quebrada Guavinero.
En La Palma y Silvania se suministran e instalan electrobombas sumergibles híbridas de 7,5 HP, con una inversión de $24 millones por equipo. En Silvania también se adelanta la reposición de tres kilómetros de tubería en la vía Fusagasugá-Sibaté. En Puerto Salgar se entregó e instaló otra electrobomba sumergible de 7,5 HP, con una inversión de $27 millones.
En total, el plan de choque contempla más de $2.000 millones en inversiones y asistencia operativa, además de las acciones de suministro de agua y recuperación de los sistemas de acueducto.
La operación se desarrolla ante las alertas por desabastecimiento y la reducción de la disponibilidad de agua en diferentes municipios. EPC trabaja bajo los lineamientos de la CAR y el Comité Hidrológico Regional, con seguimiento a las fuentes y a los sistemas de abastecimiento.
Dina Jasmín González Castro, subgerente general de EPC, llamó a la comunidad a cuidar el recurso durante este periodo de dificultades de abastecimiento.








