De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 42 % de los alimentos que abastecen a Bogotá proviene de Cundinamarca.
El ingeniero agrónomo José Evelio Cardona señaló en El Dorado Radio que mejorar las vías rurales, la asistencia técnica y el acceso a tecnología son algunos de los retos para hacer más eficiente la cadena agrologística de Cundinamarca.
La agrologística comprende los recursos y procesos necesarios para llevar los alimentos desde la producción hasta el consumidor. Cardona explicó que en ese recorrido intervienen la recolección, selección, transporte, almacenamiento y comercialización, además de productores, intermediarios, pequeños comerciantes y grandes superficies.
Uno de los primeros desafíos, según el ingeniero, está en el extensionismo agropecuario, anteriormente conocido como asistencia técnica. Aunque los productores cuentan con conocimientos adquiridos durante años de trabajo, los mercados demandan procesos específicos de selección, tratamiento y manejo de los cultivos. Para Cardona, el desafío no está únicamente en transferir conocimiento, sino en lograr que nuevas prácticas y tecnologías sean adoptadas en el campo.
Las condiciones para comercializar también cambian dependiendo de la capacidad del productor. Mientras algunos agricultores asociados pueden contratar transporte o acceder directamente a determinados mercados, otros dependen de intermediarios para movilizar sus cosechas. “Cuando el alimento abunda, el productor muchas veces no recibe ni siquiera lo que paga por la recogida”, afirmó Cardona al referirse a las dificultades que pueden presentarse en la comercialización.
En Cundinamarca, las vías rurales y las características geográficas representan otro desafío. Cardona mencionó que algunos productores ubicados en zonas apartadas deben realizar recorridos más extensos para sacar sus cosechas, situación que incrementa el esfuerzo logístico para conectarse con Bogotá y otros centros de consumo.
Como alternativa, planteó desarrollar espacios logísticos por zonas donde las asociaciones de productores puedan realizar procesos de selección y clasificación antes de llevar sus cosechas al mercado. Según explicó, estos centros permitirían preparar los productos de acuerdo con las condiciones requeridas para su comercialización.
El reto para Cundinamarca está en articular asistencia técnica, tecnología, infraestructura, transporte y comercialización en un departamento que cumple un papel relevante en el abastecimiento de Bogotá. Para Cardona, mejorar estos componentes resulta especialmente importante para los pequeños productores que enfrentan mayores dificultades para sacar sus cosechas y acceder a los mercados.








