En el oriente de Cundinamarca puede llover hasta cuatro veces más que en Bogotá debido a las condiciones geográficas de la cordillera Oriental y al ingreso de humedad desde la Amazonía y la Orinoquía, explicó el meteorólogo Christian Euscátegui.
El meteorólogo Christian Euscátegui explicó en El Dorado Radio que El Niño no elimina las temporadas de lluvia en Cundinamarca y que pueden presentarse precipitaciones súbitas y torrenciales, una condición que debe tenerse en cuenta para la prevención de emergencias en el departamento.
El especialista señaló que octubre y noviembre corresponden a meses lluviosos y aclaró que la presencia de El Niño no equivale a una sequía total. Este fenómeno tiende a disminuir las cantidades de precipitación, pero las lluvias pueden concentrarse en períodos cortos y alcanzar fuertes intensidades.
Los cambios de tiempo que llevan de temperaturas altas a fuertes aguaceros en cuestión de horas están relacionados con el calentamiento durante el día y el ingreso de humedad. En Bogotá, la Sabana y Cundinamarca, los cambios en los vientos pueden hacer confluir la humedad proveniente del oriente con la que llega desde el valle del Magdalena.
Esta combinación favorece la formación de nubes que pueden alcanzar entre 12 y 15 kilómetros de espesor y producir tormentas eléctricas e incluso granizo. De esta manera, una jornada que comienza con cielo despejado y temperaturas altas puede registrar posteriormente precipitaciones intensas.
“Se habla de Niño como si fuera sequía total y no es así. Un fenómeno de El Niño no desaparece las temporadas de lluvia”, afirmó Euscátegui.
En Cundinamarca, la intensidad de las precipitaciones también depende de las características del territorio. Euscátegui explicó que las masas de aire cargadas de humedad provenientes de la Amazonía y la Orinoquía encuentran la cordillera Oriental y favorecen la formación de nubosidad. Por esta razón, en municipios del oriente del departamento puede llover hasta cuatro veces más que en Bogotá.
El meteorólogo recomendó consultar los pronósticos y productos técnicos oficiales y conocer las amenazas particulares de cada territorio. Durante las temporadas lluviosas pueden presentarse movimientos en masa, crecientes e inundaciones, por lo que las acciones preventivas deben mantenerse aunque esté presente el fenómeno de El Niño.








