La estrategia busca reducir la discriminación por motivos de religión y mejorar la articulación entre las instituciones y las comunidades de fe.
Cundinamarca inició la implementación de la Política Pública de Libertad Religiosa y de Cultos, con la que el departamento definió una hoja de ruta para los próximos diez años orientada a garantizar este derecho y fortalecer el trabajo conjunto con las comunidades de fe.
La directora de Justicia, Derechos Humanos y Paz de Cundinamarca, Laura Ramírez Romero, explicó durante una entrevista concedida a El Tren de la Mañana de El Dorado Radio, que la política nació a partir de un diagnóstico que evidenció altos niveles de percepción de discriminación religiosa en el departamento.
“Cuando realizamos el diagnóstico, el 52 % de los cundinamarqueses manifestó haberse sentido discriminado alguna vez por la fe que profesa. Además, encontramos que muchas personas desconfían de quienes tienen creencias diferentes, por lo que es necesario trabajar en el fortalecimiento del tejido social”, señaló.
Uno de los principales componentes de la política será la caracterización de las comunidades religiosas y la identificación de los proyectos sociales que desarrollan en los municipios. Según la funcionaria, hacer visible ese trabajo permitirá reducir estigmas y fortalecer la relación entre las instituciones y las organizaciones religiosas.
La política también contempla acciones para mejorar la articulación entre las administraciones municipales y las comunidades de fe en iniciativas relacionadas con cultura, atención social, salud y acompañamiento a poblaciones vulnerables, respetando el principio de neutralidad del Estado.
Otro de los instrumentos previstos es la creación de un Banco de Iniciativas Interreligiosas, mediante el cual el departamento destinará recursos para respaldar proyectos sociales liderados por organizaciones religiosas que beneficien a las comunidades.
Ramírez explicó que la política garantiza los derechos de todas las personas, independientemente de sus creencias.
“El derecho a la libertad religiosa no es únicamente para quienes profesan una religión; también protege a quienes no creen. En Cundinamarca todas las comunidades tienen las mismas garantías de participación y el departamento mantiene una posición de absoluta neutralidad”, afirmó.
Aunque la política fue formulada para ejecutarse durante diez años, la Gobernación inició su implementación con jornadas de capacitación dirigidas a alcaldes, secretarios de gobierno y enlaces municipales de libertad religiosa, con el propósito de facilitar la aplicación de las más de 50 líneas de acción contempladas en el documento6








