Más de 2.000 mujeres ya han participado en jornadas que combinan defensa personal, identificación de violencias y orientación sobre las rutas de atención disponibles.
Clases de defensa personal, reconocimiento de distintos tipos de violencia y orientación para activar las rutas de atención hacen parte de Defensa Púrpura, estrategia que se desarrolla por segundo año consecutivo en Cundinamarca.
La iniciativa, liderada por la Secretaría de la Mujer, Equidad y Género, tiene como meta llegar a 3.500 mujeres en 45 municipios. Hasta el momento, según la entidad, más de 2.000 personas han participado en las jornadas realizadas en diferentes provincias.
Uno de los componentes es una clase práctica de defensa personal basada en taekwondo. Durante los encuentros también se entregan botones de pánico y silbatos y se brinda información sobre los mecanismos institucionales disponibles para mujeres que enfrenten situaciones de violencia.
“Les vamos a dar herramientas para que puedan sentirse más seguras, reconocer situaciones de riesgo y saber cómo actuar frente a cualquier escenario de violencia”, señaló Betty Zorro Africano, secretaria de la Mujer, Equidad y Género.
Las participantes también trabajan con el denominado Violentómetro, una herramienta que clasifica diferentes comportamientos según su nivel de violencia y busca facilitar la identificación de señales de alerta.
Con estas actividades, la Secretaría busca que las mujeres puedan reconocer diferentes manifestaciones de violencia, conocer las rutas disponibles y saber a qué instituciones acudir para solicitar orientación o atención.








