Anuncian la recuperación de 7.209 hectáreas de tierras baldías en varias regiones del país.
El anuncio, realizado por el director de la ANT, Felipe Harman, pone especial énfasis en los avances logrados en el departamento de Córdoba, donde 1.400 hectáreas han sido recuperadas en municipios como Lorica, Cotorra, Purísima y Chimá.
Estas áreas, que antes estaban fuera del alcance de los campesinos, forman parte del deslinde de la Ciénaga Grande del Bajo Sinú, un espacio estratégico para la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.
Harman explicó que las tierras recuperadas no solo serán adjudicadas a campesinos que carecen de acceso a la propiedad, sino que también se destinarán a proyectos productivos que generen empleo y fortalezcan las economías locales. “Estas tierras son un recurso invaluable para quienes han luchado por la formalización de la propiedad y para quienes ven en la tierra una oportunidad de construir una vida estable y digna. Queremos que estas hectáreas no solo sean un lugar donde se cultiva, sino también un motor de progreso para las familias campesinas”, afirmó el director.
Las iniciativas de recuperación también incluyen el fortalecimiento de los lazos entre las comunidades beneficiarias y el Estado. Según Harman, “no se trata solo de recuperar hectáreas, sino de construir una relación de confianza con los campesinos”. Este enfoque integral busca no solo entregar tierras, sino también brindar acompañamiento técnico, acceso a crédito y programas de capacitación que permitan a las familias sacar el mayor provecho de los terrenos.
Las organizaciones campesinas han celebrado el anuncio, destacando que la recuperación de tierras baldías es una medida que fortalece la seguridad alimentaria, mejora la calidad de vida de las comunidades y fomenta la estabilidad social. Sin embargo, algunos sectores han solicitado una mayor claridad en el cronograma de entrega de tierras y en los procesos de selección de los beneficiarios.
La ANT ha respondido que estos procesos serán rigurosos y transparentes, con el fin de evitar conflictos futuros y asegurar el éxito de los programas productivos.