La posición del grupo chií antecede una nueva ronda de conversaciones en Roma, donde las delegaciones discutirán el retiro de las fuerzas israelíes y el despliegue gradual del Ejército libanés en el sur del país.
El líder de Hezbolá, Naim Qassem, pidió suspender las negociaciones directas entre Líbano e Israel y afirmó que su organización mantendrá las acciones de resistencia mientras continúe la presencia militar israelí en aldeas del sur libanés.
Qassem sostuvo que el diálogo iniciado por ambos gobiernos favorece a Israel y cuestionó al Ejecutivo libanés por mantener las conversaciones. Durante un discurso difundido por los canales de Hezbolá, aseguró que las negociaciones han representado “vergüenza, humillación, decepción y concesiones sucesivas” para el Líbano.
El dirigente también dirigió críticas contra el presidente libanés, Joseph Aoun, a quien acusó de adoptar una posición parcial frente al proceso. Según Qassem, el mandatario no ha actuado como una figura unificadora y su postura frente al diálogo sería incompatible con la defensa de la soberanía nacional.
“La resistencia continuará mientras continúe la ocupación”, afirmó el jefe de Hezbolá. También aseguró que su organización buscará recuperar las aldeas que permanecen bajo control de las fuerzas israelíes en el sur del país.
Las declaraciones se produjeron antes del inicio de una nueva ronda de negociaciones entre Líbano e Israel, prevista entre este martes y el jueves en Roma. Las conversaciones cuentan con el respaldo de Estados Unidos y tienen como propósito avanzar en el retiro de las tropas israelíes y ampliar el despliegue del Ejército libanés en las zonas evacuadas.
Un acuerdo marco firmado a finales de junio estableció la creación de ‘zonas piloto’ en el sur del Líbano. Según ese esquema, las fuerzas israelíes deben retirarse progresivamente para permitir el ingreso del Ejército libanés y el retorno de los habitantes. El documento también contempla como condición el desarme de Hezbolá.
El Departamento de Estado de Estados Unidos señaló que la nueva ronda representa un avance después de la puesta en marcha de la primera zona piloto. Las reuniones técnicas buscarán ajustar el modelo para extenderlo gradualmente a otros sectores del territorio libanés.








