En Funza, la Alcaldía implementó un plan piloto de urbanismo participativo en los barrios Francisco Martínez Rico y Siete Trojes, para revitalizar espacios públicos, fortalecer la seguridad y promover la participación ciudadana.
En Funza, la Alcaldía puso en marcha un plan piloto de urbanismo participativo en los barrios Francisco Martínez Rico y Siete Trojes, una estrategia liderada por la Secretaría de Gobierno que busca transformar los espacios públicos a través del trabajo conjunto con la comunidad.
Este proceso permitió intervenir zonas del municipio mediante el uso de color, arte y mobiliario urbano, con el objetivo de mejorar la calidad de vida, fortalecer el sentido de pertenencia y generar entornos más seguros y habitables.
La iniciativa, enmarcada en el Plan de Desarrollo “Funza Evoluciona 2024–2027”, impulsa mecanismos de participación ciudadana como los presupuestos participativos, que permiten a los habitantes incidir directamente en la priorización de proyectos y en la destinación de los recursos públicos.
Durante su ejecución, los vecinos participaron activamente en la identificación de necesidades y en la construcción de soluciones, lo que contribuyó a mejorar la percepción de seguridad y a fortalecer la integración comunitaria.
El impacto de este proyecto se refleja en más de 1.000 beneficiarios directos y cerca de 1.800 indirectos, evidenciando una transformación en el tejido social de estos sectores. Además, se promovió el talento local y se generaron capacidades en la comunidad para continuar con procesos de intervención urbana participativa.
Desde la Administración Municipal se destacó que este tipo de iniciativas permiten construir ciudad de manera conjunta, escuchando a la ciudadanía y promoviendo espacios que respondan a las necesidades reales de los habitantes.








