Pese a los altos niveles en sistemas como Chingaza y el Agregado Sur, la autoridad ambiental inició la revisión de concesiones de agua en 35 municipios que ya registran bajas en sus fuentes hídricas.
Aunque los principales embalses de Cundinamarca iniciaron octubre de 2026 con un promedio de almacenamiento superior al 90 %, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) emitió un llamado de alerta preventiva ante los pronósticos de una sequía prolongada que podría extenderse hasta mediados de 2027 por la intensificación del fenómeno de El Niño.
Según el reporte oficial con corte al 30 de septiembre de 2026, el sistema Chingaza alcanzó un 94 % de su capacidad, el Agregado Sur registró un 101 %, mientras que los embalses del Neusa y El Sisga superaron el 85 %. Sin embargo, la entidad ambiental confirmó que 35 municipios del departamento ya presentan alertas por la disminución de caudales en las fuentes locales que surten a los acueductos urbanos y rurales.
Ante este panorama, la CAR anunció que reforzará los operativos de control sobre las 14 regionales de su jurisdicción para frenar captaciones ilegales y revisará las concesiones de agua vigentes, garantizando el consumo humano sobre los usos agrícolas e industriales durante la época de bajas precipitaciones.
Frente a las cifras de reserva, el director general de la CAR Cundinamarca, Alfred Ignacio Ballesteros, instó a las comunidades y al sector productivo a no relajar los programas de ahorro: “Relajarnos ante la amenaza de una supersequía sería un error crítico… En el papel hay solvencia hídrica, pero el agua no es infinita… Mientras medio país ya padece estrés hídrico sería irresponsable vender una ilusión de abundancia inagotable en el centro del país”.
La autoridad ambiental mantendrá el monitoreo sobre los aportes de las cuencas e instó a las administraciones municipales a activar sus planes de contingencia para proteger las reservas hídricas antes de que inicie el periodo seco proyectado para el cierre de año.








