El municipio, ubicado a 70 kilómetros de Ubaté, abre sus puertas al turismo con rutas de aventura, caminos espirituales y alojamientos sostenibles como Casa Jaguar Neusa, invitando a los viajeros a reconectarse con la naturaleza y la historia.
A tan solo 70 kilómetros de la Provincia de Ubaté se encuentra Tausa, un encantador municipio del altiplano cundiboyacense que aún conserva la calma de lo auténtico y el asombro de lo inexplorado. Este destino, poco conocido pero lleno de riqueza natural, histórica y espiritual, promete más que un viaje: una experiencia transformadora. Llegar ya es parte de la aventura, pues desde Chía se toma la Ruta Nacional 45A pasando por Zipaquirá, y a medida que se avanza, los paisajes cambian y la naturaleza empieza a revelarse con fuerza.
Tausa también se conecta por rutas menos transitadas pero igual de mágicas. La variante del Neusa, que atraviesa el pueblo viejo, lleva hacia Cogua por un camino sin pavimentar que guarda el encanto de lo rural. Al oriente, senderos conducen a los municipios vecinos de Cucunubá y Nemocón, enriqueciendo la ruta con su arquitectura colonial. En medio de estos caminos, el viajero encuentra la mezcla perfecta entre tradición, historia y un entorno natural que invita a detenerse y respirar.
Para quienes buscan aventura, Tausa ofrece rutas de ciclomontañismo que atraviesan bosques andinos, quebradas cristalinas y páramos imponentes. Pero también hay espacio para la introspección: la Ruta de la Fe es un sendero espiritual que invita al recogimiento y la conexión interior. En lo cultural, destacan joyas como el Templo Doctrinero, el Pueblo Antiguo y el arte rupestre ancestral, testimonios vivos de la historia que habita estas montañas.
La riqueza ecológica es otro de los grandes atractivos del municipio. Espacios como el Embalse del Neusa, la Laguna Seca y el Cerro El Santuario ofrecen escenarios ideales para el senderismo, la fotografía o simplemente para contemplar. Aquí, la naturaleza no es un telón de fondo, sino la protagonista de cada experiencia, con paisajes que invitan a desconectarse del ritmo acelerado de la ciudad.
Entre estos paisajes se esconde un lugar muy especial: Casa Jaguar Neusa, una cabaña ecológica frente al embalse y en plena reserva natural. Diseñada con principios de sostenibilidad y equipada con energía solar, ofrece comodidad sin perder la conexión con el entorno. Es un refugio para el alma, donde cada amanecer cubierto de neblina y cada noche estrellada nos recuerdan lo esencial. Así que si está buscando su próximo destino, Tausa lo espera con historia, naturaleza y espiritualidad entrelazadas, listas para ser descubiertas.