Una investigación global encontró que durante sequías severas aumenta la importancia del agua que llega lentamente a los cauces desde el subsuelo.
El agua almacenada bajo la superficie adquiere mayor importancia para mantener el caudal de los ríos cuando disminuyen las lluvias, según una investigación publicada en la revista científica Communications Earth & Environment.
El estudio, realizado por un equipo internacional encabezado por investigadores de la Northeast Agricultural University, en China, analizó registros de caudales de ríos de diferentes regiones del mundo, información sobre almacenamiento de agua terrestre y simulaciones climáticas.
Los investigadores encontraron que, durante sequías meteorológicas severas, el 74,2 % de las estaciones estudiadas registró un aumento de la importancia relativa del llamado flujo base. En el 12,7 % hubo pocos cambios y en el 13,1 % disminuyó su participación en el caudal.
Es el agua que llega lentamente a ríos y quebradas después de permanecer almacenada en el suelo y otras formaciones bajo la superficie.
Después de una lluvia, una parte del agua corre rápidamente hacia los cauces, mientras otra se infiltra y puede permanecer almacenada durante periodos más prolongados. Posteriormente, parte de esa reserva se desplaza hacia ríos y quebradas.
Cuando deja de llover, el aporte directo de las precipitaciones disminuye con mayor rapidez y esa agua almacenada pasa a representar una proporción mayor del caudal.
La investigación encontró precisamente que, a medida que las sequías se hacen más severas y disminuye el caudal de los ríos, aumenta la importancia relativa de ese aporte más lento.
Esto no significa que las reservas subterráneas sean inagotables. Los investigadores también encontraron que la cantidad de agua retenida disminuye durante las sequías. Es decir, el flujo base puede sostener los ríos durante periodos secos, pero también termina reduciéndose cuando la falta de precipitaciones se prolonga.
Los resultados permiten entender mejor por qué algunos ríos mantienen agua durante periodos prolongados sin lluvia y muestran la importancia del almacenamiento y la liberación lenta de agua dentro de las cuencas para enfrentar las sequías.








