El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Estados Unidos “va a permanecer en la OTAN” y rechazó las críticas que acusan al gobierno de Donald Trump de debilitar la alianza.
Rubio insistió en que el presidente no está en contra de la OTAN, sino de una organización que no cuente con las capacidades necesarias para cumplir con las obligaciones del Tratado Atlántico. El secretario de Estado resaltó que su país busca fortalecer la Alianza Atlántica y garantizar su viabilidad a largo plazo.
Rubio, en su primera participación en una reunión de ministros de Exteriores de la OTAN, reiteró el pedido de aumentar el gasto en defensa al 5% del PIB de los países miembros. Aunque no se espera que todos alcancen esa meta de inmediato, Rubio enfatizó que el compromiso debe ser realista y alcanzable en el mediano plazo. La declaración responde a preocupaciones en Europa sobre el nivel de compromiso de Washington con la alianza.
El encuentro, que se lleva a cabo en un momento de tensión entre algunos aliados, tiene como objetivo reforzar la unidad dentro de la OTAN y avanzar en acuerdos concretos para fortalecer las capacidades de defensa.