El material explosivo, presuntamente ingresado desde Perú, fue localizado oculto en un vehículo en la provincia del Carchi.
La Policía Nacional de Ecuador decomisó 10.000 cápsulas detonantes en el cantón Montúfar, provincia del Carchi. Según el Ministerio del Interior, el cargamento tenía como destino Colombia y, de acuerdo con las primeras investigaciones, pretendía abastecer a grupos armados irregulares.
El hallazgo se produjo durante un operativo en el que las autoridades localizaron un vehículo abandonado con las cápsulas detonantes ocultas entre cajas de frutas. De acuerdo con las investigaciones preliminares, el cargamento habría ingresado de manera ilegal desde Perú y sería trasladado hacia territorio colombiano.
El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, confirmó el resultado de la operación a través de sus redes sociales y aseguró que las primeras verificaciones permiten establecer la posible ruta del material explosivo.
“Las investigaciones determinaron que los explosivos, de presunta procedencia peruana, habrían ingresado ilegalmente al Ecuador para ser trasladados hacia Colombia y abastecer a grupos armados irregulares”, afirmó Reimberg.
Las autoridades ecuatorianas no precisaron qué organización armada sería la destinataria del cargamento, pero indicaron que la investigación continúa para identificar a los responsables de la red de tráfico y establecer la ruta utilizada para el transporte del material.
El operativo coincide con el fortalecimiento de las acciones de seguridad en la frontera norte de Ecuador. En las últimas horas, el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, almirante Francis L. Donovan, sostuvo reuniones con mandos militares ecuatorianos en la provincia de Esmeraldas para revisar las operaciones conjuntas orientadas al combate del narcotráfico, el tráfico ilegal de armas y otras actividades del crimen organizado.
Las Fuerzas Armadas de Ecuador informaron que durante la visita fueron presentadas las capacidades operativas desplegadas en la frontera con Colombia, además de los mecanismos de vigilancia fluvial y terrestre que buscan impedir el tránsito de armamento, drogas y otros elementos ilícitos.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Ecuador aseguró que el fortalecimiento de los controles busca limitar la movilidad de las organizaciones criminales.
“Con las labores de control, ahora las mafias tienen menos caminos y menos espacios para esconderse”, señaló la cartera de Defensa.
Desde enero de 2024, Ecuador mantiene vigente la declaratoria de conflicto armado interno, mediante la cual el presidente Daniel Noboa ordenó intensificar las operaciones contra las organizaciones criminales catalogadas como grupos terroristas. Pese a estas medidas, el Ministerio del Interior reportó que 2025 cerró con cerca de 9.300 homicidios, la cifra más alta registrada en el país.








