La operación dejó una afectación superior a los $3.600 millones a estructuras dedicadas al narcotráfico que operaban cerca de Bogotá.
Un laboratorio clandestino para el procesamiento de clorhidrato de cocaína fue ubicado y destruido por las autoridades en la vereda Agua Bonita, zona rural de Silvania, en medio de un operativo que permitió frenar la expansión de redes de narcotráfico hacia municipios cercanos a Bogotá.
La intervención se realizó en el marco de la Operación Vulcano, liderada por el Comando de Policía de la Sabana, en articulación con la Dirección de Antinarcóticos, la DIJIN y los comandos Jungla, tras varios meses de labores de inteligencia y seguimiento judicial.
El gobernador Jorge Emilio Rey Ángel destacó la magnitud del resultado: “hemos logrado desmantelar un laboratorio para la producción de cocaína en la vereda Agua Bonita, zona rural del municipio de Silvania. Este laboratorio tenía una capacidad de producción de hasta 500 kilos mensuales y rentas criminales cercanas a los $3.000 millones”.
Según las autoridades, la infraestructura ilegal estaba diseñada para abastecer redes de distribución en diferentes municipios de Cundinamarca y en Bogotá, utilizando corredores rurales para movilizar estupefacientes y evitar controles de las autoridades.
Durante el allanamiento fueron incautados y destruidos 200 kilos de insumos sólidos, 998 galones de sustancias químicas y equipos especializados para el procesamiento de droga, elementos que permitían mantener una producción constante de cocaína en esta zona del departamento.
El teniente coronel Camilo Torres explicó el alcance del operativo y el impacto de esta estructura criminal: “la Policía Nacional, en articulación con la DIJIN y la Dirección de Antinarcóticos con los comandos Jungla, logró la ubicación y destrucción de este laboratorio clandestino para la producción de cocaína”. Además, señaló que parte del estupefaciente producido era distribuido en municipios de Cundinamarca y en Bogotá.
La operación generó una afectación superior a los $3.600 millones a las finanzas de estructuras criminales que, según las investigaciones, buscaban expandirse mediante alianzas con grupos de delincuencia organizada en la región.
El mandatario departamental advirtió sobre el riesgo de estas estructuras cerca de la capital del país y reiteró que continuarán los operativos de control: “mantendremos un trabajo activo para cerrarle el paso a estas estructuras y garantizar la seguridad de todos los cundinamarqueses”.
Las autoridades señalaron que este tipo de laboratorios representan una amenaza para la seguridad, para el medio ambiente y las comunidades rurales, debido al uso de sustancias químicas altamente contaminantes y a la presencia de estructuras criminales en zonas campesinas.








