Cundinamarca inició nuevas jornadas de repoblamiento en el río Magdalena, con la siembra de 125.000 alevinos de bocachico en Ricaurte y Nariño, como parte de una estrategia para apoyar la pesca artesanal y el abastecimiento alimentario.
La Secretaría del Agrocampesinado, en articulación con la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP), puso en marcha las primeras jornadas de repoblamiento ictiológico de 2026 en los municipios de Ricaurte y Nariño, donde se realizó la liberación de 125.000 alevinos de bocachico en el río Magdalena.
La intervención está orientada a respaldar la pesca artesanal como actividad productiva clave en la región, al tiempo que contribuye al acceso a alimentos para las comunidades ribereñas. Según explicó Wilson Castro, gerente de la Dirección de Cadenas y Sistemas Productivos, esta siembra busca “garantizar una fuente de sustento para los pescadores y aportar a la disponibilidad de proteína para las familias del territorio”.
Además de su impacto económico, la jornada tiene un componente ambiental al promover la recuperación de las poblaciones de bocachico, una especie representativa del río Magdalena, y al aportar al equilibrio de los ecosistemas acuáticos.
Este tipo de acciones se enmarca en las metas del Plan de Desarrollo Departamental y en los compromisos institucionales con la sostenibilidad. Entre 2024 y 2025 se adelantaron ocho jornadas similares en municipios como Girardot, Puerto Salgar y Guaduas, donde se sembraron más de 520.000 alevinos y se beneficiaron cerca de 200 pescadores.
Con estas nuevas siembras, el departamento continúa apostándole a la productividad rural, la conservación de la biodiversidad y el respaldo a las comunidades que dependen de los recursos del río Magdalena.








