El gobernador Jorge Emilio Rey presentó, durante un encuentro regional del Departamento Nacional de Planeación (DNP), propuestas para que las necesidades compartidas de Bogotá y Cundinamarca se tengan en cuenta en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030. Su planteamiento comprende tres componentes: conectividad logística, productividad rural e integración regional.
En materia de infraestructura, Rey propuso completar la doble calzada Villeta-Guaduas, garantizar la transitabilidad de la vía al Llano y reactivar la navegabilidad del río Magdalena para facilitar el transporte de mercancías. También mencionó la vía Ubalá-Mámbita, de 216 kilómetros, que cuenta con estudios y diseños y tendría un costo estimado de medio billón de pesos. Según explicó, este corredor serviría como alternativa a la vía al Llano. A estas iniciativas se suman mejoras en las conexiones ferroviarias y en los corredores que comunican con Boyacá y Santander.
Sobre la vía al Llano, el gobernador advirtió que los incidentes geológicos interrumpen el tránsito durante largos periodos y que la concesión no contempla la atención de los puntos inestables en las condiciones requeridas. Resolver esta situación costaría $1,6 billones, según las cifras que presentó.
El segundo componente busca aumentar la productividad rural y transformar una mayor proporción de los productos agrícolas. Rey señaló que solo el 12 % de la producción de Cundinamarca pasa por procesos de transformación, por lo que buena parte se comercializa en fresco. “Estamos todavía en el siglo XIX en cuanto a transformación de los productos agrícolas”, afirmó. Por ello, propuso facilitar el acceso a maquinaria para la siembra y la cosecha, mejorar la financiación de los campesinos y reducir los costos de intermediación.
El acceso al crédito es otra de las dificultades expuestas por el mandatario. Según las cifras que presentó, solo el 9 % de los campesinos del departamento accede a mecanismos de financiación. Además, indicó que la intermediación puede elevar más del 60 % el precio de los productos agropecuarios antes de llegar al consumidor. “La intermediación nos está matando”, sostuvo. Entre las medidas propuestas están ampliar las opciones de crédito rural, facilitar la titulación de tierras y acercar a los productores con los compradores.
El tercer componente plantea mejorar la coordinación entre Bogotá y Cundinamarca en transporte y servicios públicos. Rey destacó los proyectos Regiotram de Occidente y Regiotram del Norte, que consideró complementarios a una eventual línea 4 del Metro de Bogotá. También mencionó los cables aéreos proyectados para Soacha y La Calera, y la necesidad de definir mecanismos para financiar la operación de los sistemas de transporte regional.
La propuesta incluye, además, acciones conjuntas en seguridad ciudadana, protección de la cuenca del río Bogotá y vivienda. En educación superior, el gobernador planteó articular la Universidad Distrital y la Universidad de Cundinamarca para crear una universidad regional que oriente la investigación y la formación hacia las necesidades del territorio.
El encuentro regional busca que las solicitudes de Bogotá y Cundinamarca se consideren en la formulación del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030. La apuesta es que las decisiones nacionales tengan en cuenta los retos que comparten ambos territorios en conectividad, desarrollo rural, movilidad y prestación de servicios públicos.








