La Gobernación de Cundinamarca impulsa el esquema de compras públicas mediante el cual asociaciones campesinas venden de forma directa sus productos. La estrategia ha alcanzado operaciones comerciales por más de $4.000 millones, beneficiando a 1.244 productores rurales vinculados a 53 asociaciones campesinas.
El balance del esquema de compras públicas durante 2025 da cuenta de su impacto en el territorio: se alcanzaron operaciones comerciales por más de $4.000 millones, que beneficiaron a 1.244 productores rurales vinculados a 53 asociaciones campesinas. De este total, 38 organizaciones lograron concretar ventas con compradores del mercado institucional, ampliando su capacidad de comercialización y posicionándose como proveedores directos.
La iniciativa, impulsada por la Gobernación de Cundinamarca, ha permitido articular a entidades territoriales, hospitales, instituciones educativas y operadores privados que adquieren alimentos con recursos públicos con organizaciones campesinas del departamento, fortaleciendo un modelo de relacionamiento comercial directo y sin intermediarios.
Uno de los resultados más destacados ha sido el incremento en los ingresos del campesinado. En promedio, los productores obtuvieron un 30,2 % más en el valor recibido en finca frente a los precios tradicionales del mercado intermediado, lo que ha contribuido a mejorar la estabilidad económica y la sostenibilidad de las familias rurales.
Como parte del proceso de expansión del programa, recientemente se llevó a cabo un encuentro entre aliados comerciales y operadores de programas institucionales con el propósito de activar nuevas compras directas y ampliar la participación de más asociaciones campesinas. En esta fase, el énfasis está puesto en productos frescos, líneas mayoritarias y alimentos agrotransformados, todos de origen 100 % cundinamarqués
La iniciativa también apunta a garantizar que los recursos públicos destinados a la alimentación se conviertan en un motor de desarrollo local, impulsen la producción del territorio y promuevan circuitos cortos de comercialización, generando mayor estabilidad, autonomía y oportunidades para las comunidades rurales de Cundinamarca.








