La Secretaría de Salud mantiene activos los protocolos de vigilancia epidemiológica, vacunación y respuesta inmediata en los 116 municipios para prevenir la propagación de estas enfermedades.
La Secretaría de Salud de Cundinamarca confirmó que el departamento completa el primer semestre de 2026 sin registrar muertes por dengue ni transmisión autóctona de sarampión o fiebre amarilla, resultado del seguimiento epidemiológico permanente y de la aplicación de medidas de prevención y control en los municipios.
En materia de sarampión, durante el primer semestre se notificaron 96 casos sospechosos. De ellos, 84 fueron descartados por laboratorio, cinco por ajuste epidemiológico y siete permanecen en estudio. El único caso confirmado corresponde a un contagio importado detectado en Soacha, asociado a un viajero procedente del Reino Unido, sin evidencia de transmisión dentro del territorio departamental.
Tras la confirmación del caso, la Secretaría de Salud activó en menos de 48 horas los Equipos de Respuesta Inmediata, que realizaron la investigación epidemiológica, la búsqueda activa de contactos, la toma de muestras, la verificación de esquemas de vacunación y el seguimiento durante 30 días, conforme a los protocolos establecidos por el Instituto Nacional de Salud.
Frente al dengue, Cundinamarca registra 825 casos notificados con corte a la semana epidemiológica 24 y mantiene una letalidad del 0 %, es decir, ninguna muerte confirmada por esta enfermedad en lo corrido del año.
Del total de casos, el 64,4 % corresponde a dengue sin signos de alarma, el 34,9 % presenta signos de alarma y el 0,7 % fue clasificado como dengue grave. La totalidad de estos pacientes recibió atención hospitalaria y confirmación diagnóstica, mientras que más del 90 % de los casos con signos de alarma fueron atendidos oportunamente.
La vigilancia epidemiológica continúa especialmente en los municipios de Medina, El Colegio y Cáqueza, donde persisten condiciones de brote. No obstante, las autoridades sanitarias reportan una disminución sostenida de los casos, asociada a las acciones de control y a la eliminación de criaderos del mosquito transmisor por parte de la comunidad.
En cuanto a la fiebre amarilla, el departamento tampoco registra transmisión autóctona. Durante 2026 se notificaron 66 casos probables, de los cuales 61 fueron descartados mediante análisis clínicos y pruebas de laboratorio, mientras cinco permanecen en estudio.
Las investigaciones epidemiológicas establecieron además que los cinco ciudadanos residentes en Cundinamarca que fallecieron durante la contingencia nacional adquirieron la enfermedad en el Tolima, por lo que fueron clasificados como casos importados, sin evidencia de circulación del virus en el departamento.
Como parte de las acciones preventivas, la Secretaría de Salud mantiene las jornadas de vacunación contra la fiebre amarilla, la vigilancia basada en comunidad, la búsqueda activa institucional, el envío oportuno de muestras para diagnóstico y la capacitación permanente del talento humano en salud para responder de manera oportuna ante cualquier eventualidad.








