Afinia, filial del Grupo EPM y responsable de la distribución de energía en gran parte de la región Caribe, atribuyó los recientes cortes de energía a una deuda acumulada del Gobierno Nacional.
Según Ricardo José Arango, gerente general de Afinia, esta deuda corresponde principalmente a subsidios destinados a los estratos 1, 2 y 3, así como a la opción tarifaria implementada durante la pandemia.
Arango detalló que, hasta la fecha, el Gobierno adeuda a Afinia $691 mil millones por subsidios aplicados a los estratos mencionados y más de $231 mil millones por subsidios del Fondo de Energía Social (FOES) para áreas especiales y zonas no interconectadas. Además, la opción tarifaria, adoptada para mitigar el impacto económico de la pandemia en los usuarios, ha generado una deuda superior a $1,3 billones.
Esta situación ha llevado a Afinia a realizar cortes de energía en varios municipios del Caribe con altos niveles de pérdidas y bajos índices de recaudo. La empresa sostiene que estas medidas son necesarias para garantizar la sostenibilidad del servicio eléctrico y mantener las inversiones en infraestructura, que en los últimos cuatro años han alcanzado más de $2,5 billones.
La deuda no solo proviene del Gobierno Nacional; entidades oficiales de la región también tienen obligaciones pendientes con Afinia. Entre los principales deudores se encuentran los acueductos municipales, hospitales y centros de salud.
El no pago de estos subsidios y obligaciones financieras pone en riesgo la continuidad y calidad del servicio eléctrico en la región Caribe. Afinia ha señalado que, sin estos recursos, se dificulta la compra de energía suficiente para abastecer a los usuarios, lo que podría derivar en racionamientos y cortes prolongados del servicio.
Ante esta situación, el cumplimiento de los pagos por parte del Gobierno Nacional y las entidades deudoras es clave para garantizar la estabilidad del servicio eléctrico y evitar mayores afectaciones a la comunidad.