El sistema permitirá reconstruir por qué predios pasó cada animal y deberá implementarse progresivamente hasta 2030.
Colombia deberá implementar un sistema que permita identificar individualmente al ganado bovino y bufalino y reconstruir su recorrido desde el origen hasta el sacrificio, como parte de las nuevas reglas de trazabilidad establecidas por la Ley 2562 de 2026.
El mecanismo deberá registrar información sobre el origen, ubicación y movilización de cada animal. Esos datos podrán relacionarse con información territorial y ambiental para determinar, entre otros aspectos, si el ganado pasó por predios asociados con deforestación.
La implementación será progresiva y deberá completarse en todo el territorio nacional a más tardar en 2030.
El desafío es considerable debido al tamaño del hato ganadero colombiano y a que un mismo animal puede pasar por diferentes predios y propietarios antes de llegar a una planta de beneficio. Conocer únicamente su última procedencia no permite reconstruir toda su historia.
La trazabilidad también tiene implicaciones comerciales. Mercados internacionales están aumentando las exigencias para demostrar que productos agropecuarios no proceden de terrenos deforestados. La regulación de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación incluye, entre otras materias primas, el ganado, el café, el cacao, la palma aceitera, la soya y la madera.
Colombia ya dispone de sistemas para registrar predios y controlar la movilización de animales por razones sanitarias. La nueva implementación deberá avanzar hacia la identificación individual, integrar información y mantener el registro de los movimientos durante la vida del animal.
El proceso también deberá incorporar a pequeños productores y zonas rurales con dificultades de conectividad y acceso a tecnología.








