La CREG declaró el período de riesgo de desabastecimiento y una filial de ISA comenzó a aplicar medidas especiales para proteger el suministro eléctrico.
Colombia activó desde este lunes 7 de septiembre medidas especiales para proteger el suministro de energía, luego de que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) declarara el inicio del período de riesgo de desabastecimiento en medio de los efectos del fenómeno de El Niño.
La decisión no significa que el país se encuentre actualmente en un apagón ni que se haya ordenado un racionamiento de energía. Se trata de un mecanismo preventivo que permite modificar la operación del sistema eléctrico para preservar las reservas necesarias y reducir el riesgo de que la disminución de las lluvias comprometa el abastecimiento.
XM, operador del Sistema Interconectado Nacional, informó que este domingo realizó la programación del despacho de energía correspondiente al 7 de septiembre bajo las disposiciones especiales establecidas por la CREG para el período de riesgo de desabastecimiento.
La preocupación está relacionada principalmente con la dependencia que tiene Colombia de la generación hidroeléctrica. Menos lluvias significan menores aportes de agua a los embalses y, por tanto, una menor disponibilidad para producir electricidad.
Los aportes hídricos al sistema estuvieron alrededor del 76 % del promedio histórico durante mayo y junio y cerca del 80 % en julio, según datos de XM divulgados por el Ministerio de Minas y Energía. Esta situación ha obligado a incrementar la participación de las plantas térmicas para atender la demanda nacional.
El país ya venía adoptando medidas ante este escenario. Desde el 15 de agosto entró en funcionamiento un programa transitorio de incentivos al uso eficiente de energía eléctrica, inicialmente por seis meses y prorrogable si persisten la baja hidrología o las condiciones que puedan afectar la confiabilidad del suministro.
El Gobierno también ordenó a las entidades públicas nacionales implementar planes de ahorro de energía. Cada organismo debe establecer metas de reducción del consumo, indicadores de seguimiento y acciones para los próximos seis meses.
A estas medidas se suma una hoja de ruta de 50 acciones preparada para enfrentar El Niño 2026-2027. Entre ellas están el seguimiento de la demanda eléctrica y el abastecimiento de gas, el monitoreo de las plantas de generación y de proyectos estratégicos, la revisión de medidas regulatorias y la coordinación semanal entre las entidades responsables del sistema energético.
Otro frente de preocupación es financiero. El Gobierno anunció recursos por $1,5 billones para garantizar la continuidad del servicio eléctrico durante lo que resta de 2026. De esa suma, se anunció un primer giro de $300.000 millones para atender obligaciones con los generadores térmicos.
Por ahora, las autoridades no han anunciado racionamientos. Sin embargo, la activación formal del período de riesgo de desabastecimiento indica que el sistema entró en una etapa en la que las reservas, la generación térmica, el consumo de energía y el comportamiento de las lluvias serán determinantes para garantizar el suministro durante los próximos meses.








