La autoridad ambiental encontró acumulación de lixiviados, residuos almacenados a la intemperie y descargas directas de aguas residuales al suelo en una bodega ubicada en zona rural.
En la vereda Jazmín de Sibaté fue suspendida una bodega dedicada al almacenamiento de residuos, luego de que la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca encontrara manejo inadecuado de desechos, acumulación de lixiviados y vertimientos directos al suelo.
La medida fue impuesta por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, a través de la dirección regional Soacha, tras una visita técnica al predio donde se evidenció que varios residuos permanecían a la intemperie, sin cerramiento y sin ningún tipo de control ambiental.
En el lugar fueron hallados plásticos, madera, tuberías de PVC, aparatos electrónicos, colchones, canecas metálicas, cartón, chatarra y residuos de construcción y demolición mezclados entre sí, pese a que este tipo de materiales deben ser llevados únicamente a sitios autorizados.
“Pudimos ver que se están efectuando vertimientos directos de aguas residuales al suelo sin tratamiento previo, provenientes de la actividad de lavado de material plástico que se realiza al interior del predio”, explicó César Augusto Rico Mayorga, director regional Soacha de la CAR.
El funcionario también señaló que en varias zonas del terreno había acumulación de agua y lixiviados debido al mal manejo de los residuos y a las condiciones en las que permanecían almacenados. “Indagamos a las personas que se encontraban en el lugar por el destino de las aguas residuales domésticas generadas por la actividad económica, pero respondieron desconocer el destino final de las mismas”, agregó.
Finalmente la CAR ordenó la suspensión inmediata de las actividades en la bodega mientras avanzan las actuaciones ambientales correspondientes.








