Las medidas de compensación ambiental ejecutadas en la jurisdicción de la CAR han permitido recuperar ecosistemas de importancia ecológica y aumentar la cobertura vegetal.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha sembrado más de 1,8 millones de árboles en áreas de importancia ambiental y recarga hídrica ubicadas en su jurisdicción, como resultado de los planes de compensación ambiental exigidos a proyectos y actividades autorizados por la entidad. La información fue presentada durante la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente.
Las intervenciones se desarrollan en más de 1.500 hectáreas y están orientadas a la recuperación de ecosistemas transformados, la protección de coberturas vegetales y la conservación de zonas estratégicas para el abastecimiento de agua. Según la Corporación, cerca del 50 % de estas acciones se ubican en áreas de alta y muy alta importancia para la regulación hídrica y la recarga de acuíferos.
El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, señaló que los resultados adquieren especial relevancia ante los anuncios de autoridades climáticas nacionales e internacionales sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad.
“Hemos demostrado que las compensaciones pueden convertirse en una verdadera herramienta de seguridad hídrica para el territorio nacional. Por ello, cuando hace seis meses endurecimos las reglas para estas acciones, lo hicimos con el propósito de que quienes hacen uso de un recurso natural también contribuyan de manera efectiva a restaurar, proteger y recuperar los ecosistemas estratégicos que sostienen el agua de millones de personas”, afirmó Balesteros.
Los registros de la Corporación muestran además que cerca del 70 % de las compensaciones se concentran en ecosistemas de alto valor ambiental, entre ellos bosque seco tropical, bosques montanos y bosques húmedos, reconocidos por su aporte a la regulación del agua y la conservación de la biodiversidad.
La entidad indicó que las compensaciones ambientales también incluyen mecanismos como restauración ecológica, control de especies invasoras, pago por servicios ambientales, bancos de hábitat, adquisición de predios estratégicos y construcción de reservorios, herramientas contempladas en la normativa ambiental vigente.
Finalmente, el director de la CAR reiteró que estas acciones representan una respuesta preventiva frente a los desafíos asociados a la variabilidad climática y a la necesidad de conservar las fuentes que abastecen de agua a millones de habitantes del centro del país.








