La CAR podrá reducir o suspender temporalmente las concesiones de agua de industrias, comercios y actividades agropecuarias en fuentes afectadas por la sequía.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, revisará concesiones de agua en 35 municipios declarados en alerta por riesgo de desabastecimiento, con el fin de determinar qué captaciones deberán reducir su caudal o suspenderse temporalmente para garantizar el agua de los acueductos urbanos y rurales.
Entre los municipios que enfrentan dificultades de abastecimiento están Puerto Salgar, Viotá, Villeta, Caparrapí, Tocaima y El Colegio. La CAR reportó además que 12 municipios atraviesan una situación severa, seis están en alerta roja, siete en alerta naranja y 16 en alerta amarilla. Dos municipios han declarado calamidad pública y cinco mantienen medidas de racionamiento y suministro mediante carrotanques.
Según la Car, la revisión se hará caso por caso y con información técnica obtenida directamente en las fuentes hídricas. Las 14 direcciones regionales de la CAR evaluarán los caudales y las condiciones de las cuencas, especialmente aquellas de las que dependen los acueductos de las comunidades.
A partir de aforos, informes técnicos y visitas de campo, la autoridad ambiental determinará si las concesiones otorgadas a industrias, comercios y actividades agropecuarias pueden mantenerse con el caudal autorizado, deben reducirse o requieren una suspensión temporal.
El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, explicó que la prioridad será garantizar el agua para consumo humano.
“No podemos permitir que el estrés hídrico deje sin agua potable a la población. Cada decisión de disminuir caudales o suspender concesiones superficiales se tomará con estricto rigor técnico y científico”, afirmó Ballesteros.
La CAR también recomendó a los sectores productivos abstenerse de presentar nuevas solicitudes de concesión sobre fuentes superficiales que actualmente presentan condiciones críticas, debido a que los balances hidrológicos disponibles no permiten determinar su viabilidad técnica.
Para las empresas y actividades agropecuarias que necesiten fuentes alternativas, la entidad anunció acompañamiento técnico para identificar opciones como pozos profundos, sistemas de aprovechamiento de aguas lluvias y fuentes superficiales secundarias que no abastezcan acueductos públicos.
La medida se adopta ante la disminución de los caudales de ríos, quebradas y nacimientos en diferentes zonas de Cundinamarca y Boyacá. Según la CAR, cerca de 90 municipios dependen principalmente de fuentes locales, como nacimientos, quebradas y ríos, mientras 11 municipios de la Sabana reciben agua del sistema de abastecimiento de Bogotá.
Las restricciones podrán mantenerse mientras persistan las condiciones que las originaron, aunque la duración y el alcance de cada medida dependerán de la evaluación técnica de cada concesión y de la evolución de los caudales.
La CAR afirmó que continuará haciendo seguimiento a las temperaturas, los niveles y los caudales de las fuentes hídricas para identificar cambios en la disponibilidad de agua y entregar información a las empresas de servicios públicos que permita anticipar posibles dificultades de abastecimiento.








