La estrategia ambiental y agropecuaria alcanza 20 municipios de Cundinamarca con sistemas de almacenamiento de agua, restauración ecológica, siembra de árboles y acciones orientadas a reducir la vulnerabilidad frente a la variabilidad climática.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) completó la construcción de 1.000 reservorios de agua en el marco del programa Unidades Productivas Sostenibles (UPS), una estrategia dirigida a garantizar disponibilidad hídrica en zonas rurales ante escenarios asociados a sequías y a la posible llegada del fenómeno de El Niño.
Los sistemas permiten captar y almacenar agua durante temporadas de lluvia para disponer del recurso en épocas secas, apoyando actividades agropecuarias, necesidades domésticas y procesos de riego en predios rurales.
La iniciativa se desarrolla en 20 municipios donde la CAR tiene jurisdicción: Buenavista, Caldas, Ráquira, San Miguel de Sema, Carmen de Carupa, Cucunubá, Fúquene, Guachetá, Lenguazaque, Susa, Sutatausa, Tausa, Ubaté, Agua de Dios, Girardot, Guataquí, Jerusalén, Nilo, Ricaurte y Tocaima.
Cada reservorio instalado en las fincas tiene capacidad cercana a 120 mil litros de agua, volumen que, según la CAR, equivale aproximadamente al llenado de seis piscinas pequeñas de 20 mil litros o al consumo diario de cerca de 800 personas durante una ducha. Esta capacidad puede abastecer por alrededor de seis meses a diez animales, además de atender requerimientos de uso doméstico y agrícola.
El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, señaló que la estrategia busca incorporar prácticas productivas con menor impacto sobre los ecosistemas. “Seguimos trabajando por el sector agropecuario mediante prácticas más sostenibles que reduzcan el impacto ambiental y permitan una relación más equilibrada con los ecosistemas”, afirmó.
Además del almacenamiento de agua, el programa incorpora medidas relacionadas con ganadería sostenible y agricultura de conservación, entre ellas la adecuación de tanques tipo australiano, sistemas silvopastoriles, producción de insumos orgánicos y siembra de especies vegetales.
De acuerdo con el balance entregado por la autoridad ambiental, el programa registra hasta ahora 1.485 hectáreas restauradas, 272.248 árboles nativos y frutales sembrados, 1.615 biofábricas implementadas, 1.000 reservorios construidos o recuperados y cerca de 58.000 metros cúbicos de agua lluvia recolectados.
Estas acciones representan una inversión cercana a $39 mil millones, dirigida a medidas de conservación ambiental y manejo sostenible de actividades agropecuarias en distintas regiones del territorio.
La estrategia busca responder a problemáticas asociadas con la escasez hídrica, la degradación de suelos y la contaminación ambiental, mediante herramientas orientadas a mejorar la capacidad de adaptación de las comunidades rurales frente a escenarios de variabilidad climática.








