A 39 kilómetros de Bogotá, el municipio de Cáqueza cuenta con una oferta turística que incluye escenarios naturales, actividades de descanso y espacios de interés cultural y religioso.
La Semana Santa vuelve a posicionarse como una de las temporadas de mayor movimiento en Cundinamarca, con municipios como Cáqueza que combinan tradición religiosa y planes de descanso a menos de dos horas de Bogotá.
Uno de los principales puntos de encuentro es la Basílica Menor Inmaculada Concepción, que durante esta época concentra la programación litúrgica del municipio y recibe a cientos de feligreses que participan en procesiones, eucaristías y actos propios del calendario religioso.
A la par de la agenda espiritual, el municipio amplía su oferta turística con propuestas orientadas al descanso y el contacto con la naturaleza. En ese contexto, durante el programa El Tren de la Mañana se presentó la Granja Tacuara, un ecohotel ubicado en la zona rural, enfocado en experiencias tranquilas para parejas y visitantes que buscan desconectarse del entorno urbano.
El proyecto incorpora espacios diseñados para resaltar la biodiversidad local, como un orquidiario y un mariposario en desarrollo, que buscan acercar a los visitantes a los ecosistemas de la región. A esto se suma Elementi Tacuara, un restaurante que basa su propuesta en ingredientes frescos y en una experiencia gastronómica asociada a los elementos de la naturaleza.
Esta combinación entre tradición religiosa y turismo de naturaleza se consolida como una de las apuestas del municipio para la temporada, en la que se espera la llegada de visitantes interesados tanto en la agenda litúrgica como en planes de descanso en entornos rurales cercanos a Bogotá.
Las autoridades locales reiteran que la preparación para la Semana Santa incluye coordinación en servicios, atención al visitante y promoción de una oferta que integra espiritualidad, paisaje y experiencias sostenibles en el territorio.








