El plan contempla el fortalecimiento de los esquemas de monitoreo en zonas de alto riesgo, especialmente en municipios ubicados en cuencas hidrográficas y áreas montañosas con antecedentes de afectaciones durante inviernos anteriores.
Bomberos Cundinamarca anunció el refuerzo de su capacidad operativa mediante la revisión y alistamiento de equipos de rescate, motobombas, herramientas de atención prehospitalaria y vehículos especializados para emergencias por inundaciones y remoción en masa.
La estrategia incluye jornadas de capacitación permanente para el personal operativo y voluntario, así como la articulación con alcaldías, consejos municipales de gestión del riesgo y organismos de socorro, con el fin de garantizar respuestas rápidas y coordinadas.
De manera paralela, se adelantan campañas pedagógicas dirigidas a la comunidad, enfocadas en la prevención, el autocuidado y la identificación temprana de señales de riesgo, como grietas en terrenos, aumento de caudales y saturación del suelo.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para acatar las recomendaciones oficiales y reportar oportunamente cualquier emergencia, recordando que la prevención es clave para reducir impactos durante la temporada invernal de 2026.








