Un nuevo bombardeo con misiles sobre la capital ucraniana provocó incendios, destruyó edificios residenciales y obligó a intensificar las labores de rescate.
Al menos diez personas murieron y 46 resultaron heridas, entre ellas cinco menores de edad, tras un ataque ruso con misiles contra Kiev ocurrido este lunes. Las autoridades informaron que los organismos de emergencia continúan removiendo escombros ante la posibilidad de encontrar más víctimas.
Las autoridades ucranianas señalaron que el bombardeo afectó varios sectores residenciales de la capital y ocasionó incendios en edificios de apartamentos, mientras las defensas antiaéreas intentaban interceptar parte de los proyectiles lanzados por Rusia durante la madrugada.
El jefe de la Administración Militar de Kiev, Timur Tkachenko, confirmó que el balance preliminar es de diez personas fallecidas y 46 heridas, aunque advirtió que la cifra podría aumentar debido a que continúan las operaciones de búsqueda y rescate.
“Lamentablemente, este no es el balance final. Las operaciones de rescate continúan”, manifestó Tkachenko a través de su canal oficial de Telegram.
Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que los equipos de emergencia trabajan en varios puntos de la ciudad y reiteró el llamado a la población para permanecer en los refugios mientras persista la amenaza de nuevos ataques aéreos.
El ataque se produjo apenas cuatro días después de otra ofensiva de gran magnitud contra Kiev, que dejó decenas de víctimas y evidenció la continuidad de la estrategia rusa de atacar infraestructura urbana y zonas residenciales. Desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, Rusia mantiene una campaña de bombardeos con misiles y drones sobre distintas ciudades ucranianas.








