La abogada Irene López advirtió en El Dorado Radio que contar con un permiso para portar o tener un arma no elimina la responsabilidad de impedir que niños y adolescentes puedan acceder a ella.
La custodia de las armas de fuego dentro de los hogares requiere medidas que impidan el acceso de niños y adolescentes, advirtió Irene López, abogada especialista en Derecho de Familia y magíster en Derechos Humanos y Cultura de Paz.
Durante una entrevista en El Tren de la Mañana, de El Dorado Radio, López señaló que la autorización legal para tener o portar un arma no elimina las responsabilidades de su propietario frente a las personas que conviven en la vivienda.
“Ahí hay un deber de custodia del arma muy importante”, afirmó la especialista al referirse particularmente a los hogares en los que viven menores de edad.
La discusión se produce en momentos en que el Gobierno Nacional modificó las disposiciones sobre los permisos para el porte de armas de fuego. La medida mantiene requisitos y controles para obtener las autorizaciones correspondientes y no significa que cualquier persona pueda portar un arma.
López insistió en la necesidad de que quienes tengan acceso legal a estos elementos conozcan “cómo se usa, cómo se guarda, cómo se custodia” y las consecuencias que puede tener permitir que otras personas accedan a ellos.
La especialista también señaló que la prevención debe considerar situaciones de conflicto dentro de los hogares y promover mecanismos de resolución que eviten recurrir a la violencia.
El debate sobre el acceso de menores a armas volvió a cobrar relevancia después del episodio ocurrido el 9 de septiembre en la Institución Educativa Gabriel García Márquez de Medellín, donde un adolescente de 17 años ingresó armado y realizó varios disparos antes de autolesionarse. Las autoridades investigan las circunstancias del caso.
Para López, la discusión sobre las armas no debe limitarse a la existencia de permisos, sino incluir las responsabilidades de quienes las tienen y las medidas necesarias para evitar que lleguen a manos de niños y adolescentes.








