Agricultores del Reino Unido están modificando la forma de trabajar sus suelos para hacer frente a periodos de sequía y altas temperaturas, mediante prácticas que buscan conservar la humedad disponible durante más tiempo.
Entre las medidas utilizadas están reducir la labranza, mantener el terreno cubierto, rotar los cultivos y sembrar mezclas de pastos, leguminosas y otras especies en un mismo terreno.
Reuters documentó explotaciones ganaderas donde las pasturas manejadas con algunas de estas prácticas permanecieron verdes durante periodos secos, mientras terrenos cercanos presentaban mayores efectos por la falta de agua.
Una de las estrategias consiste en aumentar la diversidad de plantas. Algunas desarrollan raíces a distintas profundidades, lo que puede permitirles aprovechar agua almacenada en diferentes capas del suelo.
Mantener vegetación o residuos de cosechas sobre la superficie también ayuda a proteger el terreno de la radiación directa y a disminuir la pérdida de humedad por evaporación.
Estas prácticas forman parte de diferentes modelos agrupados bajo el concepto de agricultura regenerativa, que busca reducir la alteración del suelo y aumentar su cobertura y diversidad.
Sus resultados, sin embargo, varían según el tipo de suelo, los cultivos, las precipitaciones y las condiciones de cada finca. Tampoco eliminan los efectos de una sequía prolongada ni garantizan por sí mismas mayores cosechas.
El interés por estas técnicas ha aumentado ante periodos de altas temperaturas y escasez de lluvias que afectan la producción agrícola y ganadera en diferentes zonas de Europa.








