La disminución de la afectación por la plaga representa cerca de 600 kilos adicionales de panela por hectárea, con un valor aproximado de $2 millones según los precios actuales.
La afectación por Diatraea en los cultivos de caña panelera pasó del 15 % al 8 % en Cundinamarca, luego de una intervención desarrollada desde comienzos del 2026 por la Secretaría de Agrocampesinado de Cundinamarca y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), que incluyó control biológico, entrega de fertilizante orgánico y asistencia técnica para 1.220 productores de 17 municipios. .
La Diatraea es una plaga que afecta los cultivos de caña panelera y puede ocasionar daños en las plantas y pérdidas en la producción. Su presencia afecta el desarrollo del cultivo y puede terminar disminuyendo la cantidad de panela que obtiene el productor.
El proyecto combinó diferentes medidas de manejo, entre ellas el control biológico, la fertilización orgánica y la asistencia técnica para reducir su presencia y disminuir sus efectos en los cultivos,
El componente biológico permitió utilizar organismos benéficos para actuar sobre la plaga, mientras que el acompañamiento técnico orientó a los productores en su identificación y en la aplicación de las alternativas de manejo. A esto se sumó la entrega de fertilizante orgánico para una hectárea de cultivo.
Los beneficiarios están ubicados en La Peña, Útica, Guaduas, Caparrapí, La Vega, Nimaima, Tocaima, Vergara, Vianí, Quebradanegra, Sasaima, Villeta, Bituima, Nocaima, Guayabal de Síquima, Chaguaní y Quipile.
Los resultados del proyecto fueron presentados en la vereda Chapaima, en Villeta, donde se explicó que la reducción de la afectación permite mejorar el rendimiento de los cultivos. Según la Secretaría de Agrocampesinado, la disminución registrada representa cerca de 600 kilos adicionales de panela por hectárea, equivalentes a unos $2 millones, de acuerdo con los precios actuales.
La iniciativa tuvo una inversión de $1.017.394.024, de los cuales $500 millones fueron aportados por la Gobernación de Cundinamarca y más de $517 millones por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
El proyecto fue ejecutado por la Secretaría de Agrocampesinado de Cundinamarca y UNODC, con la participación de Fedepanela, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), las alcaldías municipales y las Unidades Municipales de Asistencia Técnica Agropecuaria (UMATA).








