Bogotá conmemora los 42 años de operación de la Terminal de Transporte de El Salitre, infraestructura que desde el 14 de marzo de 1984 organiza el transporte intermunicipal y moviliza cada año a millones de pasajeros hacia distintas regiones del país.
Desde su entrada en funcionamiento, la terminal de El Salitre transformó la movilidad intermunicipal al concentrar en un solo punto la operación de buses que antes salían desde zonas céntricas de Bogotá. Esta reorganización permitió mejorar la seguridad de los viajeros, ordenar el transporte terrestre y reducir los problemas de congestión que generaba la salida de vehículos desde distintos sectores de la ciudad.
La puesta en marcha de esta central permitió reorganizar el transporte intermunicipal que anteriormente operaba desde puntos informales ubicados en zonas como San Victorino y La Sabana, donde la salida de buses generaba congestión vehicular, deterioro del espacio público y dificultades en la prestación del servicio.
Un nodo clave de movilidad nacional
La terminal fue construida con una inversión superior a 500 millones de pesos y diseñada para mejorar la eficiencia del sistema de transporte terrestre. Actualmente operan allí decenas de empresas transportadoras que conectan a Bogotá con más de 600 destinos en todo el país, consolidando su papel como uno de los principales nodos logísticos de movilidad nacional.
El impacto de la terminal también se refleja en el volumen de viajeros. De acuerdo con cifras oficiales, más de 14,8 millones de pasajeros se movilizan cada año desde esta infraestructura, una cifra que incluso supera el flujo anual de viajeros registrado en el aeropuerto El Dorado.
Este movimiento genera dinámicas económicas en sectores como el turismo, el comercio, el gremio hotelero y los servicios asociados al transporte.
Impacto en la economía y el transporte
Rafael González, gerente de la Terminal de Transporte de Bogotá, destacó la importancia del transporte terrestre en el desarrollo económico del país.
“El transporte terrestre es un componente fundamental del sistema logístico nacional. A través de este servicio se movilizan pasajeros, actividades productivas y dinámicas económicas que contribuyen al crecimiento del PIB y al fortalecimiento de la conectividad”, señaló.
Modernización y transformación digital
A lo largo de estas cuatro décadas, la Terminal del Salitre se consolidó como un punto estratégico dentro de la red vial de Bogotá, ubicada entre la Avenida 68, la Avenida Boyacá, la Calle 13 y la Avenida El Dorado, lo que facilita la articulación entre la movilidad urbana y regional, especialmente con municipios de Cundinamarca y otras regiones del país.
Actualmente la entidad avanza en procesos de modernización y transformación digital. Entre ellos se encuentra la implementación de soluciones electrónicas para el pago de servicios al transportador, que permiten a conductores de 84 empresas realizar trámites de manera digital y optimizar la operación del sistema.
Tras 42 años de funcionamiento, la Terminal de Transporte del Salitre continúa siendo una pieza clave en la conectividad regional, el desarrollo económico de Bogotá y la integración de la capital con el resto del país.








