Los proyectos incorporan sistemas para reducir el consumo de agua, aprovechar residuos y disminuir el impacto de las actividades productivas sobre la quebrada.
Sistemas capaces de reducir hasta en un 90 % el consumo de agua durante el lavado del café forman parte de la reconversión productiva de siete proyectos rurales ubicados en los municipios de El Colegio y Anapoima.
La intervención busca disminuir el impacto de las actividades agropecuarias sobre los recursos naturales y contribuir a la conservación de la quebrada La Campuna, fuente hídrica utilizada por las comunidades del área.
Las medidas implementadas responden a las condiciones y necesidades de cada proyecto productivo. Entre las principales acciones se encuentra la construcción y adecuación de reservorios con capacidad superior a 36.000 litros, destinados al almacenamiento de agua para su posterior utilización en las labores rurales. Otro componente corresponde a la instalación de sistemas para el lavado del café que reducen hasta en un 90 % la cantidad de agua utilizada en este proceso.
El proceso incluye biodigestores que permiten transformar residuos líquidos en bioles, abonos orgánicos que pueden ser aprovechados en diferentes cultivos. Con esta tecnología se busca reducir la descarga directa de desechos, darles un uso productivo y disminuir posibles afectaciones sobre el suelo y las fuentes hídricas cercanas.
Las intervenciones contemplan, además, la rotación de potreros y la siembra de material forestal. La distribución programada del ganado en distintas áreas ayuda a disminuir la presión permanente sobre el terreno, facilita la recuperación de las pasturas y reduce procesos asociados con la degradación del suelo. Por su parte, la cobertura vegetal aporta a la protección de zonas sensibles y a la regulación del agua.
La quebrada La Campuna ocupa un lugar central dentro de esta iniciativa, debido a su importancia para el abastecimiento de las comunidades y para las actividades rurales desarrolladas en el territorio.
La reconversión productiva cuenta con el acompañamiento de la Gobernación de Cundinamarca, por medio de la Secretaría de Bienestar Verde. También participan las alcaldías de El Colegio y Anapoima, junto con la Fundación Lazos de Calandaima, entidades que articulan capacidades técnicas e institucionales para orientar a los responsables de los siete proyectos.








