La Unidad de Gestión del Riesgo de Cundinamarca entregó equipos para almacenar y conducir agua, como respuesta a la temporada de menos lluvias en seis veredas.
Quince familias campesinas de Quipile cuentan con nuevos elementos para enfrentar la disminución del caudal en los acueductos veredales durante la temporada de menos lluvias. Los beneficiarios recibieron tanques de almacenamiento de agua y mangueras, equipos destinados a facilitar la reserva y conducción del recurso hídrico mientras persistan las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
La entrega fue realizada por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca y llegó a hogares ubicados en las veredas El Retiro, San Isidro, La Unión, Limonal, Oriente y Arabia. Estas comunidades dependen de sistemas rurales de abastecimiento que pueden registrar reducciones en su capacidad durante los periodos prolongados de bajas precipitaciones. Los tanques permitirán almacenar agua para atender las necesidades básicas de las familias y disponer de una reserva ante posibles interrupciones o disminuciones en el suministro. Las mangueras, por su parte, facilitarán la conducción del líquido desde los puntos disponibles hasta las viviendas o lugares definidos por cada comunidad.
La jornada contó con el acompañamiento del alcalde de Quipile, Efraín Medina Valero, y de los integrantes del Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Desastres. La participación de estas autoridades permitió identificar a las familias beneficiarias y coordinar la distribución de los elementos en los sectores rurales con mayores necesidades relacionadas con el abastecimiento.
Además de la entrega de los equipos, las autoridades recomendaron a las comunidades revisar periódicamente los tanques, mantenerlos tapados y realizar una limpieza adecuada para evitar la contaminación del recurso. También insistieron en priorizar el agua para el consumo humano, evitar fugas en las redes domésticas y reportar oportunamente cualquier dificultad en los sistemas de abastecimiento.
La gestión del riesgo frente al fenómeno de El Niño incluye la preparación comunitaria, la vigilancia de las fuentes hídricas y la articulación entre las entidades departamentales y municipales. Estas acciones buscan reaccionar con mayor rapidez ante una eventual escasez de agua o una afectación directa a los acueductos rurales.
El Consejo Municipal para la Gestión del Riesgo de Quipile mantendrá el seguimiento a las condiciones de las seis veredas atendidas y podrá activar las rutas institucionales disponibles si la disminución de los caudales genera nuevas emergencias.








