Naciones Unidas advierte que la inteligencia artificial puede contribuir al crecimiento económico, la educación, la salud y la agricultura, pero también aumentar las brechas digitales y generar riesgos para la privacidad, la seguridad y los derechos humanos.
John Edward Criollo Salamanca, experto en ciberseguridad, planteó en El Dorado Radio que la IA puede contribuir al desarrollo humano y territorial, pero requiere límites, regulación y un uso que mantenga la capacidad de decisión de las personas.
La inteligencia artificial ya interviene en actividades como movilidad, procesamiento de información, generación de contenidos e investigación científica. Naciones Unidas reconoce oportunidades para el aprendizaje, la salud y la agricultura, mientras mantiene abierta la discusión internacional sobre seguridad, privacidad, desinformación y regulación de sistemas cada vez más capaces.
Criollo considera que el debate no debe llevar a rechazar esta tecnología, sino a entender sus alcances. “No hablemos de un miedo completamente real, sino de un llamado a la prudencia y a la necesidad de colocar límites al desarrollo de la inteligencia artificial”, señaló durante El Tren de la Mañana. También recomendó verificar la información generada por estos sistemas y evitar suministrar datos personales innecesarios.
El especialista advirtió que existen riesgos que ya pueden observarse, como la clonación de voces e imágenes, contenidos falsos y herramientas utilizadas para facilitar ciberataques. Colombia cuenta con el CONPES 4144, Política Nacional de Inteligencia Artificial, que contempla acciones en gobernanza, infraestructura, investigación, talento digital y gestión de riesgos.
En Cundinamarca, Criollo señaló que la tecnología puede tener aplicaciones en educación y actividades rurales. Docentes y estudiantes podrían utilizarla como apoyo para investigación, mientras los productores pueden incorporarla en seguimiento de cultivos y proyectos productivos. “Hay que empezar a llevar esta información no solamente a las universidades, sino también a los colegios y a las áreas rurales”, afirmó.
El departamento ya registra iniciativas relacionadas con esta transformación. Durante 2026, más de 25 sedes educativas incorporaron herramientas de inteligencia artificial y conectividad mediante la estrategia Escuelas Conectadas. Cundinamarca también proyectó más de 10.000 procesos de formación en habilidades digitales y el acompañamiento de al menos 90 iniciativas de innovación pública y productiva.
Para Criollo, el aprovechamiento de estas herramientas debe estar acompañado de formación, protección de datos y capacidad crítica. La posibilidad de utilizar IA en colegios, investigación y actividades del campo representa una oportunidad para Cundinamarca, pero su incorporación requiere que las personas mantengan el criterio para verificar información, establecer límites y tomar las decisiones finales.








