La Alcaldía, la Policía y el GAULA orientan a la comunidad tras denuncias de habitantes que recibieron comunicaciones sospechosas y, en algunos casos, entregaron dinero.
Las denuncias por llamadas sospechosas y los reportes de personas que habrían caído en engaños llevaron a las autoridades de La Mesa a intensificar las acciones informativas contra la extorsión. Las jornadas buscan que los habitantes reconozcan las modalidades utilizadas por los delincuentes y sepan cómo reaccionar ante una comunicación intimidante.
La estrategia es desarrollada por la Administración Municipal de La Mesa, la Policía Nacional y el Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal, GAULA Militar. Las entidades comenzaron a entregar recomendaciones a la ciudadanía luego de conocer varios casos relacionados con llamadas de origen desconocido.
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, algunos habitantes recibieron comunicaciones sospechosas, mientras que otras personas habrían atendido las exigencias de los delincuentes y cayeron en el engaño. Ante esta situación, se reiteró la necesidad de denunciar oportunamente y evitar cualquier transferencia de dinero sin verificar primero la identidad de quien realiza la solicitud.
Los responsables de estas conductas pueden utilizar llamadas telefónicas, mensajes de texto, aplicaciones de mensajería y publicaciones en redes sociales para obtener información, intimidar a sus víctimas o generar temor. En algunos casos, recurren a historias relacionadas con supuestos accidentes, capturas, deudas, amenazas o emergencias familiares para presionar una respuesta inmediata.
La principal recomendación de las autoridades consiste en conservar la calma y no actuar bajo la presión ejercida por quien realiza la llamada. Las autoridades pidieron no revelar nombres, números de identificación, direcciones, información bancaria, datos familiares, lugares de trabajo o rutinas personales.
También solicitaron abstenerse de realizar pagos, consignaciones, transferencias o recargas. Antes de atender cualquier exigencia económica, la persona debe interrumpir la comunicación y verificar directamente la situación con el familiar, la empresa o la entidad que supuestamente está involucrada.
Guardar el número telefónico, tomar capturas de pantalla, conservar mensajes y registrar la hora de la comunicación puede aportar información útil para las investigaciones. Sin embargo, la ciudadanía debe evitar confrontar a los presuntos extorsionistas o exponerse tratando de identificarlos por cuenta propia.
Cuando la comunicación incluya amenazas o solicitudes de dinero, el caso debe ser reportado de inmediato a las autoridades. La Policía Nacional dispone de la línea 165 para recibir orientación y denuncias relacionadas con secuestro y extorsión. El GAULA Militar, por su parte, atiende estos hechos mediante la línea gratuita 147.
La Alcaldía de La Mesa señaló que mantenerse informado permite reducir el riesgo de ser víctima de estas prácticas. Las acciones preventivas están dirigidas a explicar las señales de alerta y los canales institucionales disponibles para recibir acompañamiento.








