La ANLA autorizó cambios en el proyecto Chivor II para construir 24 sitios de torre en Cogua, Zipaquirá, Tabio y Subachoque, con el fin de ampliar el transporte de energía hacia Bogotá y el centro del país.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) aprobó la modificación de la licencia ambiental del tramo Norte-Bacatá del proyecto de transmisión eléctrica Chivor II, una decisión que autoriza 11 variantes de trazado y la construcción de 24 nuevos sitios de torre en Cogua, Zipaquirá, Tabio y Subachoque. Con esta medida, el proyecto podrá avanzar en una nueva etapa para aumentar la capacidad de transporte de energía hacia Bogotá y el centro del país.
La modificación aprobada corresponde a ajustes técnicos en el trazado de la línea de transmisión y en la ubicación de varias estructuras, con el propósito de reducir impactos ambientales y sociales identificados durante el proceso de evaluación. La ANLA indicó que estas modificaciones deberán ejecutarse bajo las condiciones establecidas en la licencia ambiental.
La decisión se adoptó después de un proceso de evaluación que incluyó reuniones con las comunidades de los municipios involucrados y una Audiencia Pública Ambiental realizada en mayo, en la que ciudadanos, organizaciones y autoridades presentaron observaciones sobre los posibles efectos del proyecto.
Como resultado de ese análisis, la autoridad ambiental impuso nuevas obligaciones para el desarrollo de las obras. Entre ellas se encuentran medidas adicionales para la protección del recurso hídrico, la conservación de ecosistemas estratégicos y la recuperación de la biodiversidad en las áreas de influencia.
La resolución también ordena ampliar el Plan de Compensación Ambiental mediante la incorporación de 1,37 hectáreas adicionales destinadas a acciones de conservación y restauración ecológica.
El proyecto Chivor II hace parte de la expansión de la red nacional de transmisión de energía y busca aumentar la capacidad del Sistema Interconectado Nacional para responder al crecimiento de la demanda eléctrica en Bogotá y la región central del país. De acuerdo con la ANLA, el cumplimiento de las obligaciones ambientales será objeto de seguimiento durante las etapas de construcción y operación del proyecto.








