Los ejemplares rescatados en Bogotá fueron liberados en Cogua y Tena, luego de superar procesos de atención veterinaria y rehabilitación que permitieron su retorno a ecosistemas naturales.
Un total de 19 animales silvestres recuperados en diferentes localidades de Bogotá regresaron a su hábitat natural en los municipios de Cogua y Tena, como resultado del trabajo conjunto entre la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Secretaría Distrital de Ambiente. Los ejemplares fueron liberados únicamente después de superar procesos especializados de valoración médica, rehabilitación y recuperación comportamental.
Las jornadas permitieron el retorno de cuatro zarigüeyas andinas, dos cusumbos, dos carriquíes verdiamarillos, nueve arañas y dos zarigüeyas adicionales, especies que ahora vuelven a desempeñar su papel dentro de los ecosistemas donde habitan.
Antes de la liberación, cada animal fue sometido a evaluaciones veterinarias y etológicas para comprobar que recuperó las condiciones necesarias para sobrevivir en libertad. Solo los ejemplares que demostraron capacidad para alimentarse, desplazarse y responder a estímulos propios del medio natural fueron autorizados para regresar a su entorno.
La directora técnica de Biodiversidad de la CAR, Magdala Iregui, explicó que estas jornadas hacen parte de las acciones que desarrollan las autoridades ambientales para recuperar fauna silvestre afectada por el tráfico ilegal, accidentes o la pérdida de hábitat, y devolverla a ecosistemas apropiados para su conservación.
Uno de los casos más representativos fue el de dos cusumbos liberados en Cogua. Uno de ellos ingresó siendo una cría a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional, donde recibió atención especializada durante varios meses hasta desarrollar las habilidades necesarias para sobrevivir en libertad.
También fueron liberados dos carriquíes verdiamarillos que, tras permanecer bajo observación médica, conservaron un plumaje en óptimas condiciones y una capacidad de vuelo adecuada para regresar al medio natural.
En Tena, las autoridades completaron la liberación de nueve arañas rescatadas en diferentes localidades de Bogotá y dos zarigüeyas andinas. Durante su proceso de recuperación permanecieron en ambientes controlados, donde especialistas verificaron su comportamiento antes de autorizar su retorno.
Las autoridades recordaron que especies como las zarigüeyas, los cusumbos y las arañas cumplen funciones esenciales en el equilibrio de los ecosistemas. Contribuyen al control natural de otras poblaciones animales, la dispersión de semillas y el mantenimiento de las cadenas alimenticias, razón por la cual su conservación resulta clave para la biodiversidad de la región.








