La ingeniera electricista Sandra Stella Fonseca advirtió en El Dorado Radio que más del 30 % del gas que consume Colombia ya es importado y que un eventual fenómeno de El Niño aumentaría la demanda para generación eléctrica.
Colombia enfrenta un escenario de creciente dependencia del gas importado para atender la demanda nacional, una situación que podría agravarse si un eventual fenómeno de El Niño obliga a incrementar la generación de energía térmica. Así lo advirtió la ingeniera electricista y asesora en temas energéticos Sandra Stella Fonseca, durante una entrevista con El Dorado Radio.
La especialista explicó que actualmente más del 30 % del gas consumido en el país proviene de importaciones a través de la planta de regasificación de Cartagena. Aunque señaló que los mantenimientos programados de esta infraestructura pueden atenderse con medidas operativas temporales, aseguró que el principal desafío es estructural, debido a la disminución de la producción nacional y a la falta de incorporación de nuevas reservas.
Fonseca indicó que las cifras más recientes del Gestor del Mercado de Gas muestran una reducción cercana al 10 % en la declaración de producción frente al año anterior. Recordó además que en el periodo previo la producción ya había disminuido alrededor del 15 %, tendencia que ha incrementado la dependencia del gas importado para abastecer el mercado interno.
Durante la entrevista explicó que esta situación también representa un reto para el sistema eléctrico colombiano. Recordó que cerca del 75 % de la electricidad del país proviene de centrales hidroeléctricas y que, si un fenómeno de El Niño reduce los niveles de los embalses, será necesario aumentar la generación térmica, lo que incrementará la demanda de gas natural.
La asesora agregó que esta dependencia también tiene efectos sobre los costos de la energía. Según indicó, el precio del gas para el sector industrial aumentó 102 % entre 2025 y 2026, mientras que para el resto de usuarios el incremento promedio fue del 36 %. En su concepto, este comportamiento afecta la competitividad de las empresas, eleva los costos de producción y termina trasladándose a los consumidores.
Como parte de las alternativas para enfrentar este panorama, Fonseca planteó acelerar la entrada en operación de nuevos proyectos de regasificación, fortalecer la infraestructura de importación y promover el desarrollo de nuevas fuentes nacionales de producción. Asimismo, consideró necesario mantener inversiones en generación, transporte y distribución para garantizar un abastecimiento suficiente y confiable.
“Es una tarea de todos los colombianos y también del próximo Gobierno garantizar un suministro suficiente, competitivo y confiable que permita afrontar los desafíos energéticos de los próximos años”, concluyó.








