Las autoridades mantienen un amplio operativo aéreo y terrestre en la provincia de Almería para controlar el incendio, mientras continúan las labores de búsqueda de desaparecidos y la investigación sobre el origen de la emergencia.
Al menos 12 personas murieron y otras 23 permanecen desaparecidas por el incendio forestal que comenzó el jueves 9 de julio cerca de Los Gallardos, en la provincia de Almería, al sur de España.
El fuego, considerado uno de los más mortíferos registrados en el país durante los últimos años, ha consumido unas 3.200 hectáreas y obligado a evacuar aproximadamente a mil residentes de varias poblaciones.
Los equipos de búsqueda localizaron varios cuerpos en las inmediaciones de Bédar, uno de los municipios más afectados por las llamas. Las autoridades trabajan en la identificación de las víctimas, entre las que habría ciudadanos extranjeros, incluidos varios británicos.
Más de 30 aeronaves, entre helicópteros y aviones anfibios, participan en las labores de extinción junto con bomberos, efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, agentes de la Guardia Civil y personal sanitario.
Las operaciones se concentran en una zona montañosa y de difícil acceso, donde el terreno seco y los fuertes vientos favorecieron la rápida propagación del incendio. Las autoridades advirtieron que las condiciones meteorológicas podrían ocasionar reactivaciones en algunos sectores.
La emergencia obligó a evacuar habitantes de Bédar, El Marchal y otras localidades cercanas. Las personas afectadas fueron trasladadas a alojamientos temporales, donde también se instalaron puntos de información para facilitar la búsqueda de desaparecidos y la reunificación de familias.
Las autoridades indicaron que varias víctimas habrían quedado atrapadas cuando intentaban escapar en vehículos o a pie por rutas distintas a las recomendadas por los servicios de emergencia.
Las temperaturas cercanas a los 40 grados Celsius, la baja humedad, la vegetación seca y las ráfagas de viento contribuyeron a que las llamas avanzaran con rapidez durante las primeras horas.
El origen del incendio continúa bajo investigación. Una de las hipótesis preliminares señala la posible caída de un cable eléctrico, aunque todavía no existe una conclusión oficial y la empresa vinculada al suministro eléctrico negó que una de sus instalaciones activas hubiera provocado el fuego.
Los organismos de emergencia mantienen las labores de extinción, búsqueda y atención a las personas evacuadas, mientras las autoridades españolas pidieron a la población seguir las indicaciones oficiales y evitar desplazarse por las zonas afectadas.








