Más de 50 congresistas de 21 departamentos participaron en una cumbre nacional sobre liderazgo e igualdad, en la que se planteó el papel del Legislativo para cerrar brechas económicas, laborales y territoriales que afectan a las mujeres.
En entrevista concedida este 8 de julio a El Dorado Radio, Angélica Bernal, politóloga, doctora en Filosofía y profesora de la ESAP, explicó que el nuevo Congreso deberá convertir la agenda de igualdad en políticas públicas con enfoque territorial, presupuesto y coordinación entre entidades del Estado.
La llegada del nuevo Congreso 2026-2030 abre una discusión sobre el alcance real de la agenda de igualdad en Colombia. Tras la cumbre nacional convocada por ONU Mujeres Colombia y la Embajada de Suecia, en la que participaron más de 50 congresistas de 21 departamentos, el debate se concentra en cómo pasar del reconocimiento normativo a medidas concretas en empleo, cuidado, autonomía económica y participación política de las mujeres.
Durante la entrevista en El Dorado Radio, Angélica Bernal señaló que la igualdad de género no puede depender únicamente de una oficina o de una entidad con recursos limitados. Según explicó, cerrar las brechas exige una acción articulada entre ministerios, gobiernos locales y Congreso.
“La autonomía económica de las mujeres implica un compromiso colectivo por parte de distintas entidades del Estado”, afirmó Bernal, al señalar que sectores como Hacienda, Comercio, Agricultura, Vivienda y Trabajo deben participar en la formulación de políticas con enfoque de género.
La académica advirtió que hablar de igualdad con enfoque territorial implica reconocer que las mujeres no enfrentan las mismas condiciones en Bogotá, ciudades intermedias, zonas rurales o territorios étnicos. En ese sentido, explicó que las mujeres campesinas, afrodescendientes, indígenas, jóvenes, adultas mayores, con discapacidad o con identidades diversas tienen necesidades distintas que deben ser consideradas en la legislación.
Bernal también se refirió a la persistencia de brechas salariales y de acceso a la propiedad, la educación, el tiempo libre y el trabajo remunerado. Recordó que muchas mujeres realizan jornadas múltiples entre empleo formal, labores domésticas, cuidado familiar y trabajo comunitario, sin que todas esas actividades sean reconocidas económicamente.
La profesora de la ESAP indicó que uno de los retos centrales del Congreso será garantizar una institucionalidad de alto nivel para orientar las políticas públicas de mujer y género. Señaló que, tras los cambios recientes en la estructura del Ministerio de Igualdad, el país necesita una entidad técnica que asesore al Gobierno nacional, a los ministerios y a los gobiernos territoriales.
Finalmente, Bernal sostuvo que el nuevo Legislativo deberá impulsar leyes sobre empleo, cuidado, emprendimiento, educación y participación política, con presupuestos verificables y enfoque territorial. Para la académica, la igualdad no debe quedarse en el discurso, sino traducirse en condiciones reales de vida digna para las mujeres en todas las regiones del país.








