La recuperación del templo fue financiada con aportes de la comunidad y permitió conservar uno de los principales patrimonios religiosos e históricos de la ciudad.
La Iglesia San Miguel de Girardot reabrió sus puertas después de más de siete años de restauración, un proceso que permitió recuperar uno de los templos más emblemáticos y antiguos del municipio y preservar un importante patrimonio religioso e histórico de la región.
La obra fue liderada por la Diócesis de Girardot bajo la dirección del padre Edgar Cepeda. El templo fue la primera catedral de la Diócesis de Girardot y hoy conserva el título de protocatedral, reconocimiento que mantiene su importancia histórica dentro de la jurisdicción eclesiástica.
La restauración incluyó la recuperación de las paredes, la cúpula, la cubierta, el campanario, el altar mayor, la renovación de la pintura y varias imágenes religiosas que hacen parte del patrimonio del templo. Estas intervenciones permitieron conservar su identidad arquitectónica y garantizar su preservación para las futuras generaciones.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto fue que las obras se ejecutaron por etapas, lo que permitió mantener las celebraciones litúrgicas y los oficios religiosos durante todo el proceso. A lo largo de más de siete años, la comunidad continuó asistiendo a eucaristías, sacramentos y demás actividades pastorales mientras avanzaban las intervenciones.
Aunque la Diócesis de Girardot no reveló el costo de la restauración, el padre Edgar Cepeda destacó que la obra fue posible gracias al compromiso permanente de la comunidad.
“Esto no tiene ningún cálculo económico, porque fue un esfuerzo permanente de la comunidad con sus aportes”, expresó el presbítero, al señalar que durante varios años los feligreses realizaron actividades, campañas y donaciones para reunir los recursos necesarios.
Construida entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, la Iglesia San Miguel acompañó el crecimiento de Girardot durante la expansión del ferrocarril y la navegación por el río Magdalena, época en la que el municipio se consolidó como uno de los principales centros comerciales del país.
Además de su importancia para la Iglesia Católica, el templo constituye uno de los principales bienes patrimoniales de Girardot y un referente arquitectónico del Alto Magdalena. Su ubicación en el centro histórico del municipio la convierte en un punto de encuentro para fieles y visitantes interesados en la historia, la cultura y la tradición religiosa de la región.
Con la culminación de la restauración, la Iglesia San Miguel recupera plenamente su función como uno de los principales referentes religiosos, históricos y patrimoniales de Girardot, conservando un legado que ha acompañado a varias generaciones de habitantes del municipio.








