El Gobierno informó que los recursos financiarán la recuperación de viviendas, infraestructura pública y servicios esenciales en las regiones afectadas por los sismos del 24 de junio.
El Gobierno de Venezuela anunció la creación de un fondo de US$200 millones para apoyar la reconstrucción de las zonas afectadas por los terremotos de magnitudes 7,5 y 7,2 registrados el pasado 24 de junio.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, informó que los recursos serán destinados a la recuperación de infraestructura pública, viviendas y servicios esenciales. Según explicó, el desembolso será realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La funcionaria agregó que también fue habilitada una cuenta especial en el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para recibir donaciones internacionales destinadas a las labores de reconstrucción y atención de los damnificados.
Durante una actualización del balance oficial, Rodríguez informó que los terremotos dejaron 2.595 personas fallecidas, más de 11.000 heridas y miles de desaparecidos. Además, reportó la destrucción total de 189 edificios y daños estructurales en otros 855 inmuebles, así como afectaciones en hospitales, puentes, carreteras y otras obras de infraestructura.
La Guaira continúa siendo el estado más afectado por la emergencia. Según la presidenta interina, gran parte de las autoridades locales fallecieron durante la catástrofe y las labores de búsqueda y recuperación continúan en distintos sectores.
Rodríguez defendió la respuesta del Gobierno frente a las críticas y aseguró que miles de integrantes de las Fuerzas Armadas, organismos de emergencia y voluntarios participan desde el inicio en las labores de rescate. También denunció la difusión de información falsa, entre ella supuestas alertas de tsunami, que —según afirmó— buscaban generar desinformación entre la población.
Las autoridades informaron igualmente que, desde los dos sismos principales, se han registrado 862 réplicas. Aunque la actividad sísmica ha disminuido en frecuencia e intensidad, los organismos de monitoreo mantienen la vigilancia ante la posibilidad de nuevos movimientos telúricos.








