La Sociedad Hidroituango planteó al gobierno electo modificar temporalmente el horario oficial del país como parte de un plan para reducir el consumo de energía durante el fenómeno de El Niño.
El gerente de la Sociedad Hidroituango, Alejandro Arbeláez, propuso adelantar una hora los relojes entre agosto y noviembre para aprovechar más la luz solar, reducir la demanda en las horas pico y enfrentar el estrecho margen entre la oferta y el consumo de energía.
La propuesta fue presentada al equipo del presidente electo, Abelardo de la Espriella, junto con la creación de una “mesa antiapagón” que reúna a las autoridades del sector energético, generadores, transmisores y organismos reguladores para coordinar medidas preventivas frente al impacto del fenómeno de El Niño.
Según explicó Alejandro Arbeláez, actualmente el sistema eléctrico colombiano depende principalmente de la generación hidráulica, mientras una parte importante de las plantas termoeléctricas permanece fuera de operación. En ese contexto, advirtió que el país enfrenta un margen reducido entre la oferta y la demanda de energía, situación que podría agravarse durante los próximos meses si disminuyen los niveles de los embalses.
La denominada “hora Gaviria”, aplicada en Colombia durante el racionamiento eléctrico de 1992, consistiría en adelantar una hora el reloj oficial para aprovechar mejor la luz natural al finalizar la tarde. De acuerdo con los cálculos presentados por Hidroituango, esta medida permitiría un ahorro cercano al 2 % del consumo nacional de energía, especialmente durante la franja de mayor demanda, entre las 6:00 p. m. y las 9:00 p. m.
Arbeláez señaló que el ajuste horario estaría acompañado por campañas de ahorro energético dirigidas a hogares, comercios y entidades públicas. Según las estimaciones de la entidad, estas acciones adicionales podrían representar una reducción del consumo de entre 5 % y 7 %, disminuyendo la presión sobre el Sistema Interconectado Nacional.
El gerente también advirtió sobre el impacto económico que tendría un eventual racionamiento. Citó estimaciones de Fedesarrollo y del Banco de Bogotá según las cuales un apagón podría generar pérdidas cercanas a 50 millones de dólares por hora para la economía colombiana, debido a la alta dependencia de los servicios digitales, las telecomunicaciones y la actividad productiva.
Como parte de las conversaciones preliminares, Arbeláez indicó que sostuvo reuniones con el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, para exponer las propuestas técnicas. El objetivo es que, una vez inicie el nuevo gobierno el próximo 7 de agosto, se evalúe la viabilidad de implementar medidas preventivas antes de que el fenómeno de El Niño alcance su mayor intensidad.








