El especialista en psicología política analizó en El Dorado Radio el impacto de las redes sociales en la campaña presidencial y advirtió que las emociones continúan siendo el principal factor que influye en las decisiones electorales.
Durante una entrevista en El Dorado Radio, Carlos Andrés Arias explicó cómo las estrategias digitales, las narrativas emocionales y la saturación informativa están transformando la manera en que los ciudadanos consumen y procesan la información política.
A pocos días de la segunda vuelta presidencial, las campañas concentran buena parte de sus esfuerzos en plataformas digitales para posicionar mensajes, movilizar simpatizantes y disputar la atención de los votantes en un entorno marcado por la sobreabundancia de información.
En entrevista con El Dorado Radio, el doctor en Psicología Política, Carlos Andrés Arias, aseguró que existe una percepción equivocada sobre el alcance de las redes sociales, pues su influencia ya no se limita únicamente a los jóvenes. Según explicó, personas de diferentes edades consumen información política a través de algoritmos digitales que determinan gran parte de los contenidos que reciben diariamente.
El experto señaló que uno de los principales cambios en la comunicación política contemporánea es que las campañas ya no buscan exclusivamente transmitir propuestas programáticas, sino conectar emocionalmente con los ciudadanos. En ese sentido, afirmó que las decisiones electorales suelen estar más asociadas a emociones, percepciones y sistemas de creencias que a una evaluación detallada de los programas de gobierno.
“Las elecciones se ganan más por emociones que por propuestas”, afirmó Arias al explicar que la mayoría de los ciudadanos no dispone del tiempo necesario para revisar documentos extensos o planes de gobierno completos, por lo que termina procesando la información política a través de símbolos, relatos, emociones y mensajes de fácil recordación.
Durante el análisis también abordó el papel de las campañas digitales en la construcción de narrativas políticas. Según indicó, las redes sociales han fortalecido dinámicas de simplificación del debate público, donde los contenidos emocionales suelen tener mayor alcance que los argumentos técnicos o las discusiones programáticas.
Arias advirtió que el exceso de información al que están expuestos los ciudadanos genera fenómenos de saturación que dificultan la verificación de datos y favorecen la circulación de mensajes simplificados. En este escenario, explicó, las campañas buscan captar la atención mediante elementos visuales, símbolos, colores y narrativas que permitan generar identificación rápida con determinados sectores del electorado.
El académico también llamó la atención sobre los efectos de la polarización política en la discusión pública. A su juicio, las redes sociales han amplificado los juicios emocionales y morales sobre los candidatos, desplazando en muchas ocasiones los debates relacionados con propuestas concretas, programas de gobierno y capacidades de gestión.
Finalmente, el analista invitó a los ciudadanos a participar activamente en la jornada electoral y a ejercer el voto como una herramienta de control democrático. Señaló que, independientemente de las preferencias políticas, la participación fortalece las instituciones y permite exigir posteriormente resultados y rendición de cuentas a quienes resulten elegidos.








