La capacitación incluyó protección de niñas, niños y adolescentes, prevención de trata de personas, tráfico ilegal de fauna y flora, patrimonio cultural, economía circular y comercio justo.
Prestadores turísticos, operadores, comerciantes y representantes de sectores económicos de Nariño participaron en una jornada de formación sobre turismo responsable, sostenible y seguro.
La actividad fue liderada por la Administración Municipal y el Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Cundinamarca, IDECUT.
Durante el encuentro se abordaron temas relacionados con la protección de niñas, niños y adolescentes en contextos turísticos, la prevención de la trata de personas y el tráfico ilegal de fauna y flora.
La jornada también incluyó contenidos sobre protección del patrimonio cultural, migración y turismo, economía circular y comercio justo.
Según las entidades organizadoras, estos espacios buscan entregar herramientas a los actores de la cadena turística y promover buenas prácticas en la prestación de servicios.
La Administración Municipal señaló que el turismo tiene impacto en actividades como hotelería, gastronomía, transporte, comercio y servicios complementarios.
Por esta razón, indicó que la capacitación de prestadores y comerciantes permite mejorar la atención a visitantes, promover entornos seguros y cumplir normas relacionadas con derechos humanos y protección ambiental.
El IDECUT destacó que la apropiación de buenas prácticas en turismo ayuda a proyectar una imagen positiva del territorio y a desarrollar actividades responsables con las comunidades y los recursos naturales.
Uno de los puntos tratados fue la prevención del tráfico ilegal de fauna y flora, una problemática que afecta a ecosistemas y requiere participación de comunidades, visitantes y prestadores turísticos.
También se abordó la protección del patrimonio cultural local, debido al papel del turismo en la difusión de tradiciones, costumbres y expresiones culturales de los municipios.
En economía circular y comercio justo, la capacitación explicó prácticas para el uso adecuado de recursos, la reducción de residuos y relaciones comerciales equilibradas entre productores, comerciantes y consumidores.
Las entidades participantes señalaron que incorporar estos conceptos en la actividad turística puede generar mayores beneficios para las comunidades locales y para los actores vinculados a la cadena productiva del sector.








